La industria frigorífica atraviesa un escenario complejo, marcado por plantas que detienen la faena, trabajadores enviados al seguro de paro y procesos de reestructura que alcanzan a dos de los principales grupos del sector, mientras algunas compañías evalúan cambios de mayor profundidad en sus operaciones.
Suspensión de faena, 1.300 seguros de paro y reestructuras, la compleja realidad de la industria frigorífica
Las principales compañías atraviesan ajustes que mantienen a miles de trabajadores fuera de actividad y abren interrogantes sobre el futuro de algunas plantas.
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Frigorífico Tacuarembó envió a cerca de 750 trabajadores al seguro de paro
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Un frigorífico encara su reestructura con 150 despidos y el sindicato advierte por "un efecto dominó"
La industria frigorífica atraviesa una realidad marcada por reestructuras y seguros de paro.
El escenario tiene como protagonistas a MBRF y Minerva Foods, las dos empresas que encabezan el ranking de faena, con participaciones del 27% y 22%, respectivamente, y que actualmente tienen plantas con la actividad detenida o bajo procesos de reorganización.
En el caso de MBRF, el Frigorífico Tacuarembó dejará de faenar desde este sábado y prácticamente la totalidad de su plantilla quedará amparada por el seguro de paro, según explicó a Informe Tardáguila el presidente de la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (Foica), Martín Cardozo.
Con el ingreso de unos 550 trabajadores que todavía permanecían activos, la cantidad de empleados alcanzados llegaría aproximadamente a 1.300. Una parte de la plantilla ya se encontraba bajo el seguro de paro desde comienzos de mes. "La noticia más relevante es que la empresa va a dejar de faenar en su totalidad", afirmó Cardozo.
Tacuarembó negocia una reestructura
La paralización profundiza una reestructura que inicialmente tenía entre sus principales componentes la reducción de 150 puestos de trabajo y que continúa bajo negociación entre la compañía y sus trabajadores.
El sindicato presentó este jueves una contrapropuesta en la que rechazó esos 150 despidos y planteó otras vías para reducir la plantilla, entre ellas egresos de trabajadores próximos a alcanzar la edad jubilatoria, retiros voluntarios y alternativas vinculadas con los contratos más recientes.
"Buscamos mecanismos para que no haya despidos masivos ni compulsivos", explicó Cardozo. La organización sindical también manifestó su disposición a discutir la rotación de turnos y otros aspectos de la reorganización, mientras permanece en discusión la tercerización de un sector. Las partes tendrán una nueva instancia de negociación el 22 de este mes.
La situación de MBRF no se limita a Tacuarembó. Frigorífico La Caballada (Cledinor), ubicado en Salto, también detendrá su actividad: la última faena está prevista para el próximo martes y posteriormente la planta saldrá de licencia.
Cardozo calificó el panorama como "complejo", aunque indicó que la compañía continúa manifestando su voluntad de alcanzar un acuerdo y presenta la situación como coyuntural, vinculada a factores comerciales y financieros.
De esta manera, la actividad industrial de MBRF quedaría concentrada temporalmente en Inaler, en San José, y su planta de Colonia. La multinacional lidera actualmente el ranking de faena con sus cuatro establecimientos y una participación del 27%, seguida por Minerva Foods, con el 22%, y la familia Urgal, con el 17%.
Carrasco lleva casi un año sin faenar y Minerva analiza un cambio de modelo
El panorama se extiende a Minerva Foods, donde la situación del Frigorífico Carrasco podría derivar en una transformación de mayor alcance. La compañía presentó formalmente ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) la posibilidad de que Carrasco deje de faenar definitivamente y pase a operar únicamente como una planta de ciclo 2, según explicó Cardozo a Informe Tardáguila tras una audiencia realizada este miércoles.
Alrededor de 700 trabajadores de Carrasco permanecen en el seguro de paro desde noviembre del año pasado, cuando la compañía dejó de faenar en el establecimiento. La posibilidad había sido advertida por el sindicato a comienzos de agosto, aunque entonces no existía una comunicación formal de Minerva. Ahora, el eventual cambio de modelo fue incorporado por la empresa entre los escenarios presentados ante el MTSS para fundamentar la solicitud de una extensión del seguro de paro.
El esquema supondría que Carrasco deje de funcionar como planta de ciclo completo y reciba medias reses provenientes de BPU, en Durazno; Pul, en Melo; y la planta de Canelones, las otras tres unidades de Minerva Foods en el país. Según lo presentado por la compañía, para que ese modelo resulte viable las tres plantas tendrían que alcanzar conjuntamente unas 50.000 reses mensuales o, como alternativa, el grupo debería adquirir materia prima en el mercado interno.
Sin embargo, el escenario todavía no está resuelto. "La industria es muy dinámica y puede pasar que hoy haga ese planteo y mañana arranque a trabajar con todos los trabajadores, incluyendo el sector de faena", aclaró Cardozo. Lo que Minerva sí confirmó es que Carrasco no retomará la actividad durante lo que resta del año. La compañía también comunicó que denunciará el convenio colectivo vigente, que vence el 30 de octubre, para impedir su renovación automática.
Las partes volverán a reunirse el 28, cuando el sindicato espera contar con mayores definiciones sobre el futuro de la faena y conocer si Minerva presentará una propuesta para un nuevo convenio colectivo, que podría incluir una reestructura de las condiciones salariales actuales.
La suspensión de China sigue pesando sobre Tacuarembó
A este escenario se suma la situación comercial del Frigorífico Tacuarembó, que continúa suspendido para exportar a China desde el 6 de agosto, luego de una segunda detección de residuos de imidocarb por encima del límite permitido.
El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, había señalado en Valor Agregado de Oriental Agropecuaria que todavía no está definida la fecha de la visita de las autoridades chinas que permitiría avanzar en la revisión de los procedimientos y medidas adoptadas, tanto para Tacuarembó como para San Jacinto, suspendido desde mediados de marzo por un hallazgo de residuos de garrapaticida.
"Todo eso va a ser un paquete", había explicado Scayola sobre el proceso de rehabilitación de ambas plantas, aunque advirtió que no es posible anticipar cuándo volverán a quedar habilitadas debido a que China maneja sus propios tiempos. Desde el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) también habían confirmado que todavía no existe una fecha para la visita y que Uruguay manifestó su disponibilidad para recibir a las autoridades chinas cuando lo consideren conveniente.
Así, el sector frigorífico combina actualmente paralizaciones de faena, seguros de paro y procesos de reestructura en plantas pertenecientes a los dos mayores grupos de la industria, con alrededor de 1.300 trabajadores alcanzados en Tacuarembó y otros 700 en Carrasco, mientras continúa abierta la negociación sobre el futuro operativo y laboral de ambos establecimientos.
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