El expresidente Julio María Sanguinetti cuestionó directamente al presidente de Argentina, Javier Milei, al analizar no solo su irrupción en el poder, sino especialmente las consecuencias de su estilo de liderazgo, al encabezar un panel en la Cumbre Mundial de Comunicación Política en Montevideo, junto al exmandatario Luis Lacalle Herrera.
Sanguinetti definió a Milei como un emergente típico de contextos de crisis profunda: “Es un fenómeno de vacío político, con respuestas dramáticas a esos vacíos”. En ese marco, durante el evento en el que Ámbito es media partner, describió a la Argentina previa a su elección como un sistema “absolutamente crítico”, donde la aparición de una figura disruptiva con un discurso económico radical funcionó como canal de salida para el malestar social.
Una actitud que espanta inversiones
El exmandatario reconoció un logro inicial clave del gobierno libertario: la baja de la inflación en un país históricamente afectado por ese flagelo. Sin embargo, marcó un punto de inflexión claro: “A partir de ahí, el gran problema es la propia actitud del presidente”.
Para Sanguinetti, el estilo confrontativo de Milei tiene efectos concretos sobre la economía real. Como ejemplo, mencionó un episodio reciente en Nueva York, donde el mandatario argentino, en la Argentina Week —un ámbito orientado a captar inversiones—, descalificó públicamente a un empresario de peso como Paolo Rocca, del grupo Techint. “Si yo soy un inversor y veo eso, digo: Argentina es un país divino para ir al teatro, pero no para invertir”, ironizó.
La crítica se extendió también al vínculo con el periodismo. “No puedo aceptar que todos los días esté insultando colegas”, señaló, en referencia a una serie de agravios públicos contra periodistas. A su entender, este comportamiento trasciende lo anecdótico y se convierte en un factor estructural de riesgo. “Acá tocamos el gran punto: la confianza”, subrayó Sanguinetti.
Retomando una idea de la teoría política, sostuvo que más allá de los tres poderes clásicos del Estado existe una “institución invisible” que sostiene todo el sistema democrático. “Si no hay confianza en las instituciones, no hay ninguna democracia que funcione”, advirtió el referente del Partido Colorado (PC).
"Se les ocurre algo y lo dicen", sostuvo Lacalle Herrera sobre los líderes actuales
En el mismo panel, moderado por Leandro Fagúndez, CEO de OGreat Comunicación & Marketing, Lacalle Herrera coincidió en el diagnóstico sobre los peligros de la inmediatez. Describió a los líderes actuales como actores atrapados en una dinámica de reacción constante: “Se les ocurre algo y lo dicen. No hay pausa”.
Según el dirigente del Partido Nacional (PN), esta lógica no solo afecta la política doméstica, sino también los mercados globales, donde declaraciones impulsivas pueden generar volatilidad inmediata. “El mundo reacciona en segundos. Un comentario puede hacer caer una bolsa o alterar expectativas económicas. Y eso deja a los actores económicos ‘como perros sin dueño’”, graficó.
Para Lacalle Herrera, la clave del ejercicio del poder sigue siendo la templanza: “En caliente no se gobierna”. En contraposición con la cultura digital dominante, defendió la necesidad de recuperar tiempos de reflexión en la toma de decisiones, recordando que incluso la diplomacia tradicional contemplaba pausas que hoy han desaparecido.
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