28 de abril 2024 - 14:50

La cumbre sudamericana que busca Lula es poco viable, aseguran expertos

Algunos países del continente se muestran reacios a entablar relaciones con Venezuela, entre ellos, Uruguay.

Los presidentes Lula da Silva y Luis Lacalle Pou.

Los presidentes Lula da Silva y Luis Lacalle Pou.

Foto: AFP

Una crisis diplomática en Ecuador y la incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela han dividido a las naciones sudamericanas y matado el entusiasmo por una cumbre que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva está tratando de convocar, según establecen diplomáticos de la región.

Buscando volver a ser un líder regional, Lula reunió a 11 presidentes en la capital de Brasil en mayo pasado, pero el foro llamado Consenso de Brasilia se vio afectado por el desacuerdo sobre la presencia del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. El presidente chileno, Gabriel Boric, compañero de izquierda de una generación más joven, criticó entonces a Lula por invitar a Maduro a una reunión de líderes democráticos, al igual que el presidente, Luis Lacalle Pou.

Con la preocupación por las elecciones venezolanas de julio y las secuelas de la invasión que Ecuador realizó a la embajada mexicana en el país para apresar a un político opositor, la región está demasiado agitada para un nuevo intento de diálogo, dijeron diplomáticos en Brasil y Uruguay.

Sin embargo, Lula no ha renunciado a los planes de una cumbre y dijo el martes que espera que Boric invite a otros presidentes a discutir la integración sudamericana cuando realice una visita de Estado a Chile el 17 y 18 de mayo. "Necesitamos discutir cómo actúa América del Sur como bloque", dijo Lula. "Si hacemos política de alianza respetemos las diferencias, pero hagamos crecer la economía de la región".

En Santiago, Boric dijo en un encuentro con corresponsales que "la posibilidad de tener un diálogo con todos los mandatarios de América del Sur para mí siempre está abierta", pero que no estaba en los planes de la visita de Lula. "Sospecho que hay demasiada mala sangre entre los líderes sudamericanos en este momento para una cumbre productiva, o tal vez cualquier cumbre", dijo el analista político de América Latina Brian Winter, vicepresidente de Política del Consejo de las Américas.

Venezuela en el ojo de la discusión

La principal razón de la falta de entusiasmo por una cumbre sudamericana hoy es la próxima votación en Venezuela, dijeron la mayoría de los diplomáticos consultados por Reuters, que pidieron el anonimato. "Nadie va a querer formar parte de nuevos grupos cuando hay mucha incertidumbre sobre lo que va a suceder en Venezuela, si vamos a reconocer a Maduro o no, si vamos a reconocer las elecciones o no", dijo un alto diplomático sudamericano.

"Va a venir una tensión muy grande con las elecciones en Venezuela, como ya hemos visto, entonces con razón los líderes no quieren hacer declaraciones o tomar una posición en una reunión en mayo", agregó la fuente. La reunión del año pasado en Brasilia fue un "fracaso total" porque Chile y Uruguay se distanciaron rápidamente de las opiniones de Lula sobre Venezuela, según el diplomático.

Una reunión de presidentes en Chile "no lo veo muy viable", sobre todo porque Boric se ha distanciado de las opiniones de Lula en temas como Venezuela, Rusia e Irán, dijo un asesor de política exterior del gobierno uruguayo. Esa fuente ve pocas posibilidades de que se reinicie a corto plazo el bloque de países sudamericanos Unasur, iniciado en 2008 por Lula y el líder venezolano Hugo Chávez. Pero Lula no se dará por vencido, dijo: "Lula va a seguir insistiendo sobre la Unasur", aseguró.

La tensión entre Uruguay y Venezuela

El gobierno denunció a finales de marzo que "Venezuela se consolida como una dictadura" luego de haber firmado, junto con otros países de la región, un comunicado conjunto en el cual manifestó una "grave preocupación" por la integridad del proceso electoral en aquel país.

En conferencia de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores (MRREE) Omar Paganini aseguró que mantendrán la presencia de la nueva embajadora de Uruguay en Venezuela, Silvana Montes de Oca, ya que, como ya señalaron en ocasiones anteriores, "la relación es con el pueblo, no con el gobierno" encabezado por Nicolás Maduro.

"Se han confirmado los peores pronósticos", aseguró Paganini ante la prensa, respecto de que el gobierno de Maduro impidió la inscripción de la candidata del grupo opositor Plataforma Unitaria Democrática Venezolana —conformado por la Mesa de Unidad Democrática (MUD) y Un Nuevo Tiempo (UNT)—, Corina Lloris, quien se presentaría en lugar de la dirigente María Corina Machado luego de que se inhabilitara su participación en las elecciones.

"Dejaron inscribir a unos candidatos que evidentemente el régimen venezolano no tiene preocupación de que puedan juntar un caudal de votos, pero no a los que le significan un riesgo, de manera que el proceso electoral venezolano claramente se ha desvirtuado por completo y, salvo que estas cosas se reviertan, no admite ninguna sorpresa pero también indica que Venezuela se consolida como una dictadura que se aleja de cualquier práctica democrática posible", consideró el canciller, si bien no dio determinaciones respecto de que, eventualmente, el gobierno uruguayo no reconozca los resultados de las elecciones: "Vamos a verlo en su momento, pero claramente viene muy distorsionada la situación", sostuvo el jerarca.

"Las elecciones no son para que la gente elija lo que el gobierno de turno quiere, y esta no es la actitud del régimen venezolano, por lo tanto se consolida en una práctica dictatorial, una situación que al gobierno del Uruguay y a muchos gobierno de América del Sur, diría que a todos, en realidad, de distinta manera, le preocupa mucho", expresó Paganini.

En ese sentido, adelantó que se está evaluando llevar esta preocupación a otros ámbitos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), luego de la presentación que realizó el vicecanciller Nicolás Albertoni frente a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). Otra alternativa que está en análisis es la conformación de una especia de Grupo de Lima para buscar un cambio en Venezuela. "Queremos un continente de democracia, un continente de libertad, y estas cosas nos alejan", añadió el titular del MRREE, aclarando que la opciones sobre la mesa actualmente "son tratativas que tienen que desarrollarse".

Respecto al diálogo que precedió la publicación del comunicado conjunto, el canciller señaló que éste "fue bastante fluido y bastante rápido porque la situación era urgente". También destacó que "otros países tienen otras estrategias que son sumamente respetables", en relación a los gobiernos que no adhirieron al comunicados, como en los casos de Chile y Brasil. "Nosotros entendimos que teníamos que alzar nuestra voz junto con muchos otros países ante una situación crítica", añadió.

Dejá tu comentario

Te puede interesar