La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) define nuevamente el futuro de sus tasas de interés de referencia y, con ellas, el rumbo probable de los bancos centrales de la región para los próximos meses. ¿Cuáles son las expectativas de los mercados?
La Fed prepara una nueva suba de tasas, ¿qué impacto puede tener en Uruguay?
La Reserva Federal de Estados Unidos vuelve a decidir qué hará con sus tasas de interés de referencia, en medio de proyecciones generalizadas de una nueva suba en 25 puntos básicos.
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¿Cuáles fueron las razones por las que el BCU bajó la tasa de interés?
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BCU: una decisión para controlar el impacto de la sequía, pero que amenaza con elevar la inflación
Uruguay espera con expectativas la decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés,
La Fed está a horas de iniciar una nueva reunión de su Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) para decidir si volverá a aumentar su tasa de interés de referencia en la estrategia económica para controlar la inflación —que roza el 5%— o si, en cambio, comenzará a flexibilizar su política monetaria.
En este sentido, en Wall Street la expectativa general es que la Fed vuelva a aumentar las tasas en 25 puntos básicos, tal y como lo hizo a principios de marzo, llevándola esta vez de 5% a 5,25%. Asimismo, los economistas estiman que estos serán los niveles que se mantendrán hasta fin de año, y que la posible suba próxima ni siquiera sea la última del 2023 —aunque esperan que Jerome Powell, presidente del organismo, proyecte un escenario a mediano plazo en el cual el aumento de las tasas llegue a una pausa, siempre y cuando la inflación no se mantenga persistentemente alta, muy por encima del rango meta del 2%.
Tampoco el colapso del First Republic Bank, durante el último fin de semana, haría mella en la decisión de la autoridad monetaria estadounidense, tal y como el derrumbe del Silicon Valley Bank (SVB) no evitó la suba de marzo.
¿Cuáles son las perspectivas en Uruguay?
Si bien el Comité de Política Monetaria (Copom) tuvo una muy reciente última reunión el pasado 19 de abril, en la cual se decidió bajar la tasa de interés de referencia en el país, el nuevo período de monitoreo queda inaugurado con la decisión de la Fed, que marca cierto camino a seguir para los bancos centrales de la región.
Sin embargo, y ante la decisión a contramano del Banco Central del Uruguay (BCU) —que, en un contexto de tendencia alcista generalizada bajó de 11,5% a 11,25% la Tasa de Política Monetaria (TPM)—, es más incierto el rumbo que tome en junio, durante la próxima reunión.
En ese sentido, quizás la postura del Fed no afecte tanto las medidas tomadas por la autoridad monetaria local, sino que sean el desarrollo económico de los próximos meses los determinantes.
Uno de los motivos principales por los que el BCU decidió la baja de las tasas fue la búsqueda de cierto equilibrio en el tipo de cambio que permita contrarrestar el atraso cambiario que afecta directamente la competitividad del sistema productivo local. Por lo tanto, el comportamiento del dólar será clave para el ente regulador.
Sobre todo, en función de lo que suceda, de forma paralela, con los índices de inflación en el país: si no hay cambios en la cotización de la divisa estadounidense, es posible que, en la próxima reunión del Copom, se impulse una nueva baja que promueva la presión alcista por parte de los mercados en el dólar. Sin embargo, si esto se da a la vez que los indicadores de precios muestran una desmejora —algo posible considerando el abandono de la principal estrategia contra el aumento de la inflación, la suba de las tasas de interés—, posiblemente haya un replanteo por parte.
Si bien es muy poco probable que el BCU retome el camino del aumento en junio, incluso aunque la Fed vuelva a subir las tasas en 25 puntos básicos, como se prevé; la alternativa de mantener la TPM congelada en 11,25% puede tomar fuerza durante las próximas semanas.


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