22 de enero 2025 - 12:28

La pesca comercial perdió una quinta parte de sus empleados en 2024

El sector venía atravesando complejos momentos sindicales y económicos hacía varios meses.

El sector pesquero aguarda al nuevo gobierno para presentarle sus propuestas.

El sector pesquero aguarda al nuevo gobierno para presentarle sus propuestas.

Foto: @yucayo

El sector pesquero comenzó la temporada este mes marcado por las pérdidas económicas y de capital humano en 2024, a lo que se sumaban los conflictos sindicales; en tanto, esperan una mejora para este año y aguardan al nuevo gobierno para presentarle sus propuestas.

Los primeros barcos de pesca costera y de altura emprendieron sus primeras salidas a comienzos de este mes, a pesar de que la temporada alta es entre los meses de mayo y junio. Las empresas pesqueras comienzan a salir con el objetivo de lograr sus primeros ingresos, aunque los costos de producción sean mayores.

El integrante de la Cámara de Industria Pesquera, Carlos Olivera, especificó que el año pasado "fue una muy mala temporada", en diálogo con Informativo Uruguay. El sector perdió un total de 1.000 empleados durante 2024, lo que equivale a una quinta parte del total de puestos de trabajo. Mientras, las exportaciones se redujeron en un 28%, además de que la producción cayó en más de un 25%.

"Es el resultado de años de problemas acumulados”, comentó Olivera, quien recordó que a los problemas locales se le suman los internacionales, entre los que se encuentran los precios internacionales y la competencia argentina. Mientras, las complicaciones internas se relacionan a costos muy elevados en la producción.

Sin embargo, Olivera rescató que durante 2024 se pudieron reducir costos, rebajar la tarifa eléctrica y el costo de los permisos de la pesca, como así también se realizó el pago ficto al Banco de Previsión Social (BPS). "Fueron buenas medidas, pero los problemas son mayores”, comentó.

En ese sentido, el pesquero insistió en el potencial del sector y aseguró que se podría "exportar cinco veces más que ahora y demandar 10 mil empleados si se le generan las condiciones para poder trabajar”. En tanto, aguardan por el cambio de gobierno y el nombramiento de los líderes de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para poder presentarles sus ideas.

Un año marcado por el conflicto sindical

Durante el año 2024, los trabajadores de la pesca denunciaban un “Estado ausente” mientras el sector seguía sin retomar la actividad, por decisión de las empresas, que tenían la mayor parte de los buques parados.

Entre sus reclamos, el sindicato único de la pesca pedía que se cumpla con la ley, se retiraran los permisos a las embarcaciones que estaban paradas y se llame a licitación para asignar esos cupos a otras empresas.

Por su parte, las cámaras pesqueras llevaban meses presionando al gobierno de Luis Lacalle Pou para que inicie varios cambios regulatorios en la actividad, y mantuvieron un fuerte tono contra el Ejecutivo al responsabilizarlo de “firmar el acta de defunción de la pesca en Uruguay”, recordando que al menos el 60% de la flota estaba paralizada y que más de 2.000 puestos de trabajo fueron afectados.

Específicamente, CAPU y CIPU denunciaban la inviabilidad de la actividad por fuera de la zafra debido a los altos costos y exigían al gobierno algunos cambios que colaboren con una baja de los costos, entre ellos modificar el decreto 233 de 2009 por el que se otorgó un cómputo jubilatorio bonificado para los trabajadores pesqueros.

También se reclamaba volver a un esquema de aportes por fictos –como se hizo en algún momento- y no por los salarios reales de los trabajadores. Además reclamaban las primas por accidentes del Banco de Seguros (BSE), que son señaladas como de las más altas del país.

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