8 de diciembre 2025 - 10:57

Las estaciones de servicio buscan reconfigurar el negocio ante la estabilidad de la nafta este año

Los precios casi congelados de la nafta Súper 95 dejaron ingresos estancados y empujaron al sector a potenciar tiendas, lubricantes y servicios de valor agregado.

La Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu) analiza demandar a los bancos por los aranceles abusivos en los cobros con tarjetas.

La Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu) analiza demandar a los bancos por los aranceles "abusivos" en los cobros con tarjetas.

La estabilidad casi total del precio de la nafta Súper 95 durante el año dejó a las estaciones de servicio operando con márgenes comprimidos y las obligó a mirar cada vez más hacia otros rubros del negocio para sostener su rentabilidad en un año marcado por mínimos ajustes regulados

A días de cerrar el 2025, el análisis del precio de la Súper 95 muestra un fenómeno poco habitual ya que atravesó todo el año prácticamente sin moverse. Entre enero y diciembre osciló apenas entre 78,02 y 78,72 pesos, pese a la volatilidad internacional del Precio de Paridad de Importación (PPI). La tranquilidad en el surtidor, no obstante, se debió a decisiones políticas que permitieron amortiguar impactos externos y moderar los ajustes.

El 1 de enero se registró el movimiento más marcado del año. La Súper 95 pasó de 75,04 pesos a 78,54 pesos por litro, empujada por el PPI de diciembre y por un aumento del IMESI que amplificó el ajuste. Desde entonces, y durante cinco meses, el Ejecutivo optó por mantener el precio estable pese a variaciones internacionales moderadas.

Una sola suba durante el invierno

Tras esa estabilidad, el primer cambio llegó el 1 de junio cuando el precio bajó levemente a 78,47 pesos. La única suba del invierno ocurrió el 1 de julio, cuando la nafta pasó a 78,72 pesos, en paralelo a la baja de 100 pesos en la garrafa de supergás, medida cuyo financiamiento se apoyó parcialmente en combustibles líquidos.

En julio también comenzó a funcionar una nueva metodología de ajuste. El Precio Ex-Planta pasó a actualizarse todos los meses, mientras que el Precio Máximo de Venta al Público se ajusta bimestralmente según el promedio de los dos últimos PPI. El objetivo oficial fue reducir sobresaltos y generar mayor previsibilidad. Durante julio y agosto, el precio quedó congelado en 78,72 pesos.

El ajuste más importante del último tramo del año llegó el 1 de setiembre, cuando la Súper 95 bajó a 78,20 pesos, una reducción de 0,52 centavos que representó la corrección más marcada del año en términos absolutos. Luego, noviembre y diciembre consolidaron la tendencia a la baja: el precio retrocedió a $ 78,02, nivel que se mantuvo hasta el cierre del ejercicio.

Los desafíos para el año que viene

Durante este año, la Súper 95 protagonizó uno de los períodos más estables de la última década. Pese a movimientos internacionales relevantes, el traslado al consumidor fue mínimo e impactó apenas centésimos de variación mensual, con la excepción del salto del 1 de enero, que funcionó como “piso” para el resto del año.

Para los operadores, el esquema regulatorio dejó márgenes estrechos y una mayor dependencia de la diferencia entre el PVP fijado por decreto y el PPI de referencia. De cara al año que viene, el sector advierte que la base de precios es más alta que la de diciembre de 2024, lo cual podría limitar la capacidad de futuros ajustes si el mercado internacional vuelve a tensarse.

Pero la principal señal para las estaciones estuvo en otro frente debido a que un año de precios quietos obligó a reforzar fuentes de ingresos alternativas. Tiendas, lubricantes, servicios de valor agregado, medios de pago y nuevas unidades vinculadas a la movilidad eléctrica y energías alternativas se consolidaron como pilares para sostener el resultado económico ante un surtidor que, por segundo año consecutivo, ofreció más estabilidad que margen.

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