El sector maltero de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) realizará este martes un paro de 24 horas en reclamo de definiciones sobre el futuro de la planta de AmBev-Cympay en Paysandú.
Los trabajadores de las malterías van al paro para exigir respuestas sobre el cierre de AmBev en Paysandú
El gremio denuncia que el destino de 400 puestos de trabajo directos e indirectos se está decidiendo en el directorio de la compañía en Brasil.
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AmBev-Cympay extendió la paralización de su planta a cinco meses y el sindicato no descarta el cierre
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El 90% de los trabajadores de AmBev-Cympay entran en seguro de paro y aguardan por una reunión con ministros
Los operarios presentaron propuestas para abaratar fletes y energía, pero la empresa mantiene la planta paralizada hasta el 31 de julio.
El presidente del Sindicato de Obreros y Empleados de Norteña (SOEN), Eduardo Alza, explicó a radio Monte Carlo que la decisión surgió tras una reunión tripartita que se había agendado justamente para que la empresa precisara qué pasará con la unidad productiva.
"El día martes 23 de junio ya se había entablado una tripartita con la gerencia local para que llegue información de lo que va a ser el objetivo de esta unidad productiva. Lo cierto es que esta gerencia hasta el día de hoy nos indica que ellos no tienen información y responden a toda la bajada de línea que viene desde el directorio de Brasil", señaló Alza.
El dirigente remarcó que la gerencia de Paysandú es "la cara visible" que tienen los trabajadores, aunque las decisiones de fondo se toman fuera del país, y anticipó que las bases se mantendrán movilizadas mientras continúen las reuniones de la dirigencia sindical, a las que también fue invitada la FOEB. La medida incluye una movilización frente a las oficinas de la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra), en Montevideo, a partir de las 11 horas.
Cuatro meses de incertidumbre desde el primer anuncio
El conflicto se desató a fines de febrero, cuando AmBev-Cympay comunicó que detendría la producción de su maltería en Paysandú a partir del 1° de marzo y enviaría al seguro de paro a alrededor del 90% de su plantilla, unos cien trabajadores sobre un total de 115.
La empresa explicó la medida por un escenario "desafiante" para el negocio de las malterías, marcado por altos costos de producción y logística, un tipo de cambio que desalienta las exportaciones y una caída en la demanda regional de malta, en particular en el nordeste de Brasil, su principal mercado, donde existe sobrestock de materia prima.
Lo que en un primer momento se planteó como una parada de dos meses se fue extendiendo, a mediados de marzo la empresa la llevó a cinco meses, con el aviso oficial de que la actividad recién se retomaría el 31 de julio. En el medio, los trabajadores remarcaron que la planta de Paysandú carga con un sobrecosto logístico estimado en unos 40 dólares por tonelada frente a la maltería que la propia AmBev opera en Nueva Palmira, ubicada a metros del puerto, ya que debe trasladar la cebada malteada hasta esa terminal para exportarla. Esa diferencia de competitividad es, según el sindicato, uno de los factores que explican por qué la planta sanducera es la única de las dos del grupo en Uruguay que atraviesa hoy una parada, mientras que la de Nueva Palmira sigue operando con normalidad.
El sindicato cuestionó además la cronología de los anuncios, porque la empresa había informado la decisión apenas una semana antes de aplicarla, y un año atrás ya había atravesado una parada similar. El presidente de la FOEB, Pablo Soria, remarcó: "La empresa nos dijo que iba a hacer la parada en junio y ahora se adelantó tres meses". Soria también puso en duda el diagnóstico de crisis que esgrime la compañía y sumó: "No es tan así el exceso de stock de cebada porque es una empresa que no está en crisis y obtiene ganancias tanto en Paysandú como a nivel global".
Una declaración de preconflicto y un Ministerio de Economía que espera datos
A mediados de junio, con el cese de actividades ya cerca de cumplir cuatro meses y sin definiciones, la FOEB resolvió declararse en preconflicto con AmBev. Alza explicó que la última comunicación formal de la empresa mantiene como fecha de reinicio el 31 de julio, pero que la incertidumbre sobre lo que ocurrirá después de esa fecha persiste: "Nos están tomando el pelo tanto AmBev como el gobierno, porque ni una parte entrega la información que le está solicitando el gobierno y, a tres o cuatro meses de iniciada la parada, el gobierno tampoco ha presionado de tal manera como para ver qué es lo que está pasando con 100 trabajadores directos y 300 trabajadores indirectos".
El propio sindicato confirmó que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a cargo de Gabriel Oddone, recibió en abril a ejecutivos de la multinacional brasileña para iniciar un intercambio de información que permitiera identificar herramientas para hacer viable la producción en Paysandú, pero que hasta la fecha la compañía no entregó al gobierno los datos necesarios para evaluar alternativas. Los trabajadores, por su parte, presentaron a la empresa propuestas propias para reducir costos, entre ellas un proyecto de ecogeneración con paneles solares y la posibilidad de exportar a través del puerto argentino de Concepción del Uruguay para abaratar el flete.
La preocupación sindical excede a la planta de AmBev. En Paysandú, la maltería se sumó este año a otros frentes de tensión en el empleo industrial del departamento, como la situación del frigorífico Casablanca, la curtiembre Paycueros y la planta de pórtland de Ancap, lo que llevó a distintos gremios a coordinar movilizaciones conjuntas en marzo.

