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6 de abril 2026 - 21:04

Para salvar las exportaciones de carne a China, proponen sanciones "graves" a quienes incumplan los plazos de faena

Las gremiales rurales piden al gobierno que el régimen sancionatorio "se haga sentir" en el campo para terminar con los residuos de garrapaticidas.

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China es el destino clave del 2026, pero la inhabilitación de plantas exportadoras genera incertidumbre sobre el cumplimiento de los contratos.

Foto: Presidencia

Cuatro meses después de que China rechazara los primeros embarques de carne por presencia de residuos de garrapaticidas, y con el frigorífico San Jacinto aún sin habilitación para exportar al mercado asiático, las gremiales del sector empiezan a proponer soluciones que van más allá de las medidas administrativas ya anunciadas por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

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La Federación Rural presentó la semana pasada ante la Dirección de Servicios Ganaderos del MGAP una propuesta concreta: que la aplicación de fluazurón y fipronil, los dos garrapaticidas que originaron los rechazos en Shanghai, sea realizada exclusivamente por veterinarios, con lectura de trazabilidad obligatoria por un plazo determinado. La propuesta fue planteada durante un encuentro con el director de Servicios Ganaderos, Marcelo Rodríguez, en el marco de la reunión de directiva de la gremial.

Para entender la relevancia de la propuesta hay que recordar el origen del problema. En octubre de 2025, China detectó residuos de fluazurón en un embarque de carne bovina de frigorífico San Jacinto y suspendió las importaciones de esa planta. En febrero de 2026, nuevos datos de la Aduana china (difundidos por la firma OIG+X) revelaron que en ese mes hubo cuatro embarques uruguayos rechazados en Shanghai: dos por razones sanitarias, uno por fluazurón y otro por fipronil, y dos por problemas documentarios.

Ambos productos son garrapaticidas de uso veterinario, utilizados contra la garrapata bovina. El fluazurón es el de uso más extendido en Uruguay, precisamente porque las garrapatas desarrollaron resistencia a alternativas más antiguas. El problema es su período de espera antes de la faena: si el productor aplica el medicamento y envía el animal a faena antes de que transcurra el tiempo necesario para que el organismo lo elimine, los residuos quedan en la carne y generan rechazo en los mercados que tienen límites máximos establecidos.

El fipronil tiene una historia diferente: su resistencia en las garrapatas uruguayas es muy alta, lo que hace que su uso efectivo sea cada vez más limitado, pero cuando se usa, también puede dejar residuos.

La propuesta de la FR se complementa con otras dos demandas: avanzar en la implementación de los Agentes Sanitarios previstos en la Ley de Presupuesto y constituir la Comisión de Gobernanza del fideicomiso de Salud Animal, también contemplada en esa norma. Ambas herramientas están previstas legalmente pero pendientes de implementación efectiva.

La gremial también insiste en que deben aplicarse sanciones concretas a los productores que hagan uso inadecuado de los garrapaticidas. El MGAP ya estableció en octubre de 2025 mediante la Resolución N° 311 que la detección de residuos por encima de los límites permitidos es una falta grave, con suspensiones preventivas de hasta 90 días para el envío de ganado a faena, pero la Federación entiende que el régimen sancionatorio debe hacerse sentir con más fuerza en el campo.

San Jacinto: negociación con China y plazo incierto

Una fuente ministerial confirmó que no se han notificado nuevos rechazos por parte de China después del caso de San Jacinto, y que el gobierno ya envió información detallada a las autoridades del país asiático sobre todas las acciones que está llevando adelante Uruguay para minimizar los riesgos de residuos en carne. Sin embargo, la misma fuente reconoció que es incierto cuánto tiempo pueda llevar levantar la inhabilitación.

El timing importa, China es el segundo mayor mercado para la carne uruguaya en lo que va de 2026, con exportaciones por 72 millones de dólares solo en marzo, según el informe de Uruguay XXI. La inhabilitación de San Jacinto implica que uno de los principales frigoríficos exportadores del país opera sin acceso a ese mercado.

El problema es regional

La Federación Rural también puso en perspectiva el alcance del problema. Antes de su congreso anual, previsto para el 29 y 30 de mayo en Salto, está programada una reunión de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur con foco en sanidad regional. "También nuestros países vecinos están con la misma problemática", señaló Fernando Gómez, delegado de la FR en la junta directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC).

La garrapata y los garrapaticidas no conocen fronteras. Argentina y Brasil enfrentan desafíos similares con los residuos veterinarios en carne bovina, y la coordinación regional en estándares sanitarios puede ser tan importante como las medidas individuales de cada país para sostener la confianza de los mercados compradores.

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