Los clientes a los que les gusten los platos picantes encontrarán en Buenos Aires una variedad de propuestas para todos los gustos.
Platos picantes: dónde comer para los amantes del fuego
Una selección de platos en los que el picor marca la diferencia.
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Buenos Aires tiene opciones picantes para todos los gustos.
A continuación, una lista de lugares para amantes del fuego:
KAMAY
En Kamay Casa Gardel, una de las propuestas del chef Raúl Zorrilla en el Abasto, el picor de la cocina criolla peruana se expresa especialmente en los cebiches. Las variedades de la carta comparten una base de ají limo, rocoto y charapita, este último el más intenso de los tres, con un perfil aromático y notas cítricas. Entre ellas, el cebiche nikkei combina salmón rosado, langostinos y calamar con base nikkei, naranja y palta; el cebiche mixto, con pesca del día y mariscos, y el carretillero, que suma chicharrón de rabas y chipirones, se prepara con leche de tigre tradicional. Así, los distintos cebiches permiten explorar el picante de los ajíes peruanos en preparaciones que también incorporan ingredientes y matices propios de la cocina nikkei.
Dirección: Carlos Gardel 3131, Abasto.
FURORE
En Furore, la pizzería de estilo napoletano contemporáneo de Ezequiel Ortigoza y Damián Mármol, el picante aparece en dos versiones bien diferentes. La Diavola combina pomodoro italiano, mozzarella fior di latte, pepperoni, orégano y aceite de oliva extra virgen: el embutido aporta un toque especiado y una intensidad moderada, sin opacar el resto de los ingredientes. Para quienes buscan un sabor más marcado, la Papa & Romero especial suma mozzarella fior di latte, papas asadas, ricota, pesto artesanal y nduja, un embutido untable típico de Calabria, en el sur de Italia, elaborado con carne de cerdo y ají picante. En esta última, la nduja es la protagonista y aporta un picor más pronunciado, que contrasta con la suavidad de la ricota y las papas asadas.
Direcciones: Esmeralda 451, Microcentro; Honduras 4000, Palermo.
BARRA CHALACA
En Barra Chalaca, la barra cebichera del chef Gastón Acurio inspirada en las cantinas del Puerto del Callao, el picante se construye a partir de distintos ajíes peruanos y aderezos que aportan intensidad a cada preparación. Uno de ellos es la leche de tigre, una mezcla cítrica y condimentada que sirve de base para los cebiches y también se ofrece sola, acompañada de yuquitas fritas. Su picor depende de los ajíes que la integran. En los langostinos melcocha, el sabor intenso llega con la mayosriracha y el ají limo; el tiradito nikkei combina trucha tataki, maracuyá, rocoto y ají amarillo, mientras que el tiradito chalaco lleva leche de tigre cremosa al rocoto. Los cebiches, sobre todo el Chalaquito, permiten elegir el grado de picante. El arroz con mariscos y el picante de mariscos llevan estos sabores a platos más contundentes. Para quienes buscan una intensidad mayor, la parihuela es la sopa más picante de la casa y se sirve con yucas para acompañar, y el chupe Levanta Muertos ofrece otra alternativa dentro de las preparaciones calientes.
Direcciones: Arévalo 1392, Palermo; Bulnes 2579, Palermo; Montañeses 2599, Belgrano, y Av. Caseros 467, San Telmo.
DIEZ TREINTA
En Diez Treinta, el restaurante y listening bar de Colegiales, el picante aparece en distintos registros dentro de una carta de temporada que cruza sabores latinoamericanos y asiáticos. Entre las opciones con mayor presencia de ají están las costillas glaseadas, cocidas en dos etapas y servidas con kimchi, batata a la miel, edamame con sésamo, jugo de cocción y gochujang, la pasta coreana de ají fermentado, y el aguachile de melón, preparado con pescado fresco, melón, limón, jalapeños verdes, tomates, pickles y hierbas. También se suman platos de perfil más especiado, como el curry de langostinos, con curry amarillo de coco, vegetales, arroz blanco y pan naan; el salmón Szchuan, trabajado con miel y pimienta szchuan, y las versiones coreanas de KFC y KFM, acompañadas por kimchi y salsa agridulce.
Dirección: Crámer 1030, Colegiales.
NEKO
Neko propone una cocina nikkei que combina técnicas japonesas, sabores peruanos e influencias del sudeste asiático. Entre sus platos, el picante es protagonista en dos versiones de ceviche: el Rocoto, preparado con trucha, langostinos y vieiras, acompañado de leche de tigre cremosa al rocoto, fruto picante de origen andino, que aporta intensidad combinado con un sabor frutal y dulce, y el Wasabi, con pesca blanca y langostinos, servido con leche de tigre agridulce al wasabi, otro condimento que se caracteriza por su picor. Un clásico de la cocina peruana que permite explorar distintos perfiles de picor, en un espacio donde el cuidado a los detalles y el producto, convierten la visita a Neko en una experiencia completa.
Direcciones: La Pampa 1391, Belgrano; Mercedes 3940, Villa Devoto.
SAMPA
En SAMPA, la parrilla vegetariana de Villa Crespo, el picante aparece en distintos niveles y técnicas dentro de la carta. El ceviche de gírgolas combina ají amarillo peruano y jalapeño, usados frescos entre los vegetales y también procesados en la leche de tigre. La torta de mandioca y queso suma el picor recién al final, cuando sale de la parrilla y se termina con un almíbar de panela preparado con el agua de cocción de ajíes amarillos. Otra de las opciones es el curry de cabutia con pochoclos de mandioca, elaborado con una pasta que lleva ají amarillo, jengibre, coriandro, cúrcuma, comino y otras especias; la cabutia se cocina al rescoldo y el plato se completa con leche de coco, semillas de zapallo, limón, cilantro y chile fresco.
Dirección: Av. Scalabrini Ortiz 769, Villa Crespo.
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