El Instituto Nacional de Estadística (INE) se prepara para dar a conocer el dato de inflación de junio que, muy posiblemente, se trate del tercer aumento consecutivo, impulsado por las subas en los combustibles a partir del shock energético mundial generado por la guerra en Medio Oriente, ¿qué apuntan las expectativas de diferentes agentes económicos y analistas?
¿Qué se espera para la inflación de junio tras dos subas fuertes consecutivas?
Analistas, agentes económicos y operadores del mercado financiero coinciden en que la suba en los combustibles volverá a impactar en el IPC al cierre del primer semestre.
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El Banco Central del Uruguay mantuvo la tasa de interés en 5,75% y ratificó que la inflación convergerá a la meta
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El mercado financiero corrigió al alza las expectativas de inflación
La inflación podría volver a subir tras dos fuertes alzas en los meses previos.
El Índice de Precios del Consumidor (IPC) de junio, posiblemente, registre una nueva suba interanual: las subas en naftas, gasoil y supergás vienen impulsando los precios generales al alza, al punto que, en apenas dos meses, la inflación pasó de un mínimo histórico de 2,94% interanual al 3,77% que se registró en mayo. Con este antecedente, y un cierre de semestre que todavía experimentó la fuerte volatilidad internacional, las expectativas apuntan a que el repunte inflacionario continuará su tendencia.
Las expectativas de inflación de los agentes económicos
Según la última Encuesta de Expectativas de Inflación relevada por el Banco Central del Uruguay (BCU), que recoge las proyecciones de los agentes económicos, la inflación mediana esperada para junio se ubica en un 0,5%, mientras que la variación interanual para el 2026 subió hasta al 4,93%, cuando el mes anterior se ubicaba en 4,6%, un incremento que da cuenta de la aceleración concreta del IPC y su impacto en las perspectivas de los agentes.
De hecho, las respuestas máximas —que tienden a ser las más pesimistas o, al menos, las que apuntan a los peores escenarios a futuro—, también tuvieron un fuerte aumento, y pasaron del 5,2% al 5,8% esperado para este año. En contrapartida, hubo una moderación en cuanto a las proyecciones para los próximos doce meses, así como para la inflación prevista para el 2027.
Respecto de la mediana, para el año que viene, la inflación se ubicaría en 4,61% —apenas por encima del objetivo del BCU—; mientras que en 2028 se daría la tan esperada convergencia en el centro del rango, es decir, el 4,5%.
¿Qué espera el mercado financiero?
Por su parte, la encuesta del BCU orientada a los operadores del mercado financiero también registró una mediana del 0,5% de inflación esperada para el guarismo de junio, y una variación del 4,93% para el cierre de este año, el valor más alto proyectado dentro del horizonte de política monetaria.
Ambas respuestas todavía se mantienen dentro del rango meta establecido por las autoridades económicas, pero también dan cuenta de un alza en las variaciones esperadas, principalmente por la dinámica de comportamiento de los precios en los últimos meses.
Un dato interesante, de todos modos, es que ninguna de las respuestas máximas supera el 5,25% de inflación, y esta cifra está indicada para el IPC acumulado del 2026, con el mayor impacto de las condiciones globales. Más allá de esto, incluso los peores escenarios en el mercado financiero mantienen una expectativa anclada en el 5%.
Un panorama más complejo para los economistas
Finalmente, las proyecciones del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) son las que plantean el peor panorama mensual, con una inflación prevista del 0,59% para junio. En esa línea, también esperan un salto significativo en el guarismo interanual, que pasaría del 3,77% de mayo a un 4,6% para el cierre del semestre.
"Este escenario de proyección, en el marco de los múltiples conflictos bélicos y una paz que no se concreta, se configuró provocó restricción de oferta de petróleo con el efecto adicional en los precios de los energéticos. Estos sucesos y sus efectos no permiten una previsión adecuada del fin de los mismos y dan lugar a un conjunto de supuestos sobre la duración y alcance del conflicto. Nuestras proyecciones se apoyan en un escenario donde el conflicto es de carácter transitorio, cuyos efectos en términos en la inflación podrían comenzar a diluirse en el correr del primer semestre del año 2027, no obstante, al final del período los precios se ubicarían en niveles mayores a los previos al conflicto", expresó el informe elaborado por los economistas Silvia Rodríguez-Collazo, Federico Riella y Ana Vignolo.
Más allá de esta fuerte aceleración en junio, los especialistas del Cinve señalaron que la trayectoria de inflación durante el año se aproximará a la meta del 4,5%, pudiendo ubicarse transitoriamente por encima de ella, pero dentro del objetivo previsto por el BCU.

