2 de marzo 2026 - 21:29

"Tono de comité" y defensa cerrada, el Frente Amplio y la oposición se cruzan por el mensaje de Yamandú Orsi

El oficialismo respaldó los datos y aseguran que el gobierno "cumplió", mientras la Coalición Republicana considera que hubo "una mentira flagrante" sobre la herencia.

El discurso del presidente Yamandú Orsi generó cruces entre el oficialismo y la oposición.

El discurso del presidente Yamandú Orsi generó cruces entre el oficialismo y la oposición.

El discurso del presidente Yamandú Orsi ante la Asamblea General generó inmediatas reacciones tanto en el oficialismo como en la oposición, con un fuerte cruce por los datos económicos, la seguridad y los anuncios institucionales, entre ellos la posible creación de un Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

Desde el oficialismo, el senador del Frente Amplio (FA), Daniel Caggiani, respaldó el mensaje presidencial y sostuvo que el Gobierno “cumplió” en su primer año de gestión. Según afirmó, Uruguay “está mejor que hace un año” en variables clave como crecimiento económico, salario real, empleo y seguridad.

Caggiani destacó que en un año el salario real creció lo mismo que en los cinco años del gobierno anterior y que también hubo mejoras en jubilaciones y pensiones, aunque reconoció que “todavía falta” para atender postergaciones acumuladas. Subrayó además que el Ejecutivo apuesta a crecer “cuidando a los más vulnerables” y que los próximos proyectos apuntarán a competitividad, innovación, seguridad —con descentralización del sistema de rehabilitación— y al compromiso de campaña de permitir que quienes puedan se jubilen a los 60 años.

En respuesta a las críticas de la oposición sobre la situación fiscal, el legislador afirmó que el déficit recibido es “muy importante, el más alto de los últimos 35 años”, y consideró “muy grave” acusar al presidente de mentir. “Debemos levantar el nivel del debate”, reclamó.

Un discurso con "tono de comité"

Desde el Partido Nacional (PN), el senador Sebastián Da Silva fue especialmente crítico. Señaló que el mensaje tuvo un tono “de comité” y acusó al presidente de presentar “un diseño casi de maqueta de cosas que no han pasado”. A su juicio, no hubo anuncios concretos más allá de la eventual creación del Ministerio de Justicia, y cuestionó la falta de referencias, según su visión a temas como la seguridad, la situación del campo ante la sequía y el cierre de empresas.

Da Silva sostuvo además que el discurso comenzó “con una mentira flagrante” respecto a la herencia fiscal y afirmó que revisará uno a uno los datos expuestos por el mandatario. También adelantó que su partido no acompañará un eventual “manejo de la Justicia” por parte del Frente Amplio en los términos planteados.

Por su parte, el senador del Partido Colorado (PC), Robert Silva, centró sus cuestionamientos en educación y seguridad. Consideró que el presidente mostró “desconocimiento” de situaciones que afectan la vida cotidiana y habló de un “gravísimo retroceso” en materia educativa. Rechazó que se haya “devuelto la voz a los docentes”, señalando que siempre la tuvieron, y sostuvo que la realidad que viven las familias no coincide con el panorama expuesto en el Parlamento.

Silva también cuestionó la falta de énfasis en los delitos y defendió la colocación de un cartel vinculado a la seguridad en la bancada colorada como forma de visibilizar lo que, según dijo, es una de las principales preocupaciones ciudadanas. Desde el mismo espacio, su par Andrés Ojeda, aseguró que la creación de la nueva cartera en Justicia es "una cortina de humo".

El Frente Amplio minimiza las encuestas

En paralelo, el presidente del Frente Amplio, a Fernando Pereira, salió al cruce de las críticas opositoras por el anuncio de la posible creación del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Recordó que se trata de un compromiso de campaña y advirtió que quienes prometieron respaldarlo “no pueden deshacerse” ahora de esa promesa.

Pereira llamó a la madurez del sistema político para avanzar en acuerdos, tanto en la renovación de autoridades como en reformas institucionales, y relativizó el impacto de las encuestas que muestran niveles de desaprobación superiores a la aprobación. “Las encuestas son parte de la realidad, pero no son la única realidad”, afirmó, al tiempo que defendió la legitimidad del presidente y la consistencia de los datos presentados.

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