30 de enero 2026 - 19:26

Turismo: sólido inicio de temporada, mayor gasto nominal y preocupación por la competitividad

El verano comenzó positivo en niveles de demanda y actividad durante la primera quincena de enero.

El panorama de la temporada de verano es auspicioso para el sector. 

El panorama de la temporada de verano es auspicioso para el sector. 

La temporada turística de verano muestra un comienzo positivo en términos de demanda y nivel de actividad, particularmente durante la primera quincena de enero, aunque el sector mantiene cautela a la espera de los datos oficiales y advierte que el encarecimiento del país en dólares continúa afectando la rentabilidad de las empresas.

Así lo indicó el presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo (Camtur), Fernando Tapia, quien subrayó que el balance preliminar surge de un relevamiento informal con operadores del sector, a la espera de la publicación de cifras oficiales por parte del Ministerio de Turismo. “Hoy lo que tenemos es una primera fotografía del verano, no la película completa”, señaló.

Según Tapia, el “sentir” general de los operadores tras la primera quincena es que la temporada “arrancó bien o muy bien”, con niveles de actividad iguales o superiores a los del verano pasado. El desempeño se explica por una elevada llegada de turistas y una demanda firme en los principales destinos, aunque con heterogeneidades entre plazas.

Expansión en el consumo

Uno de los datos más relevantes del arranque de la temporada es la evolución del consumo. En destinos como Punta del Este, operadores gastronómicos y turísticos reportan un incremento del gasto por turista de entre 8% y 10% respecto a la primera quincena de enero de 2025, al menos en términos nominales. “Eso sugiere una recuperación del consumo per cápita, aunque resta evaluar el impacto real en divisas”, afirmó Tapia.

El mayor nivel de gasto se da, además, en un contexto de expansión de la oferta. En Punta del Este se registró un aumento de la cantidad de restaurantes y una intensa agenda de espectáculos y eventos, con entre 75 y 80 fiestas concentradas entre fines de diciembre y los primeros días de enero. “Aun con más oferta, los operadores dicen que estuvieron algo mejores que el año anterior”, explicó.

No obstante, desde Camtur remarcan que la evaluación del verano debe realizarse una vez concluida la temporada alta y procesados los datos del trimestre. En ese sentido, Tapia recordó las proyecciones realizadas por el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), que anticipaban una buena temporada en la llegada de turistas, pero con niveles de ingreso de divisas aún por debajo del máximo histórico.

De acuerdo a esas estimaciones, en términos reales el ingreso de divisas del turismo se ubicaría aproximadamente un 25% por debajo del récord de 2017 y en niveles similares a los de 2019, último año previo a la pandemia. “Parecería que el comportamiento de la temporada va en línea con esas proyecciones: mejor que el año pasado, pero todavía lejos del mejor momento del sector”, sostuvo Tapia.

Competitividad en alerta

A este escenario se suma una creciente preocupación por la rentabilidad de las empresas turísticas, en un contexto de presión de costos y deterioro de la competitividad cambiaria. El presidente de Camtur señaló que, si bien el dólar acumuló una apreciación del 11% en 2025, en enero se registró una depreciación cercana al 4% en pocas semanas, lo que tuvo un impacto directo en los márgenes del sector.

“El turismo vende mayoritariamente en dólares, pero paga salarios, tarifas públicas y costos operativos en pesos. Esa combinación afecta de forma significativa la rentabilidad, especialmente en las micro y pequeñas empresas”, advirtió. Según datos del sector, el 97% de las empresas turísticas pertenece a ese segmento.

Tapia alertó además sobre el potencial impacto en el empleo, que supera las 125.000 personas y representa cerca del 7,5% del total de puestos de trabajo del país. “Una rentabilidad sostenidamente baja puede terminar afectando el nivel de empleo a lo largo del año”, indicó.

Diagnostico del sector

Frente a este panorama, la Cámara Uruguaya de Turismo participa en una mesa de trabajo mensual junto al Ministerio de Turismo y Ceres, orientada a evaluar medidas de política pública que mejoren la rentabilidad empresarial. Entre los ejes de análisis se incluyen incentivos fiscales, alivio de la presión tributaria y mecanismos para promover la inversión, un rubro que, según Tapia, “viene rezagado desde fines de 2018”.

En términos de demanda, el sector mantiene expectativas favorables para el resto del verano, con una recomposición del turismo argentino, estabilidad en el flujo de brasileños y un buen desempeño del turismo interno. “La ecuación valor–precio sigue siendo competitiva, pero podría serlo aún más si no se profundizara el encarecimiento del país en dólares”, concluyó Tapia.

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