En pleno Palermo Bestial Fly Bar es un rooftop con estacionamiento propio, una experiencia completa, elevada —literalmente— a once pisos del suelo. Desde su impactante terraza con ventanales corredizos y climatización integral, se obtiene una vista 360° de la ciudad, que invita a llegar al atardecer y quedarse para ver cómo la noche transforma el cielo y el salón.
El impacto visual de Bestial Fly Bar es inmediato: los pisos de ónix reflejan una iluminación cálida que dialoga con las paredes vidriadas, desde donde se aprecia una vista panorámica única. La barra central, con sillones tapizados en animal print, se convierte en un punto de encuentro ideal, mientras que las mesas bajas combinan con una vegetación cuidadosamente dispuesta entre jardines verticales y luces suaves que realzan la escenografía. Vitrinas retroiluminadas exhiben esculturas de diseño y detalles artísticos, mientras estatuas interactivas —entre lo vegetal y lo robótico— aportan una atmósfera lúdica y futurista. Cada elemento del espacio fue pensado para crear una experiencia inmersiva que estimula los sentidos, ya sea en cenas íntimas o encuentros grupales, donde la estética acompaña el disfrute gastronómico.
Desde la cocina, curada por el reconocido chef y bartender Gastón "Tonga" Rodríguez, emerge una carta diversa y creativa que fusiona sabores nikkei, latinoamericanos y europeos con alto nivel técnico. Entre las entradas, destacan los langostinos rebozados en panko con salsa de maracuyá e hilos de boniato, las croquetas de ají de gallina y las empanadas de lomo salteado con especias orientales. La propuesta incluye una cuidada selección de ceviches —con salmón rosado, palta, boniato glaseado y maíz cancha—, tiraditos curados en cítricos y sushi de autor con piezas que llevan ingredientes como trucha, langostinos, mango o queso crema. Para los principales, hay carnes braseadas de cocción lenta, como el ojo de bife con papas rústicas, o los raviolones de bondiola en masa al Malbec, así como el risotto de lomo salteado con huancaína o los mariscos rebozados con dip de salsa tártara. También hay opciones veggies y platos frescos como el poke de salmón con arroz, huevo poché y salsa nikkei. Cada combinación busca equilibrar textura, sabor y presentación, logrando un resultado original y sofisticado.
La coctelería, tan singular como el entorno, rinde homenaje a íconos globales con cócteles servidos en cabezas-escultura que también se venden en el local. El “Jack”, por ejemplo, mezcla ron dorado, néctar de piña, limón y caramelo en una cabeza inspirada en Jack Sparrow. Otras figuras como Lady Di, Gardel, Frida o el Chavo también tienen sus versiones bebibles, en un despliegue que amalgama humor, historia y diseño.
Desde los jueves hasta el domingo a las 22 h, la noche sube de temperatura con shows en vivo: bailarinas, performances lumínicas y DJ sets se suman a la propuesta con espíritu festivo. En Bestial Fly Bar, cada rincón está pensado para sorprender. Ya sea para una primera cita, un festejo o una noche espontánea, el plan arranca con una copa al atardecer y sigue hasta que las luces de la ciudad se funden con las del bar.
Dirección: Humboldt 2495, piso 11, Palermo.
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