El plantel de Boca realizó un segundo día exigente de pretemporada en Tandil, otra vez con el apoyo del público muy de cerca, y mientras espera por la resolución del dilema del defensor Juan Forlín.
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El entrenador Rodolfo Arruabarrena y el preparador físico Gustavo Roberti diagramó una rutina de trabajo en triple turno, tanto en el gimnasio como en el campo.
El plantel que conduce Arruabarrena puso primera a las 7:00 en el gimnasio del Amaike Hotel & Spa, donde realizó una fuerte rutina cargada en ejercicios con pesas.
Luego, tal como ocurrió el sábado, los habitantes y veraneantes en Tandil se mostraron revolucionados por la presencia del "Xeneize", y lo volvieron a demostrar este domingo.
Porque primero se las ingeniaron para ver el entrenamiento matutino (arrancó a las 10:00) en el Espacio Deportivo Amador López (club Edal) trepados a una pared o, incluso, espiando desde un costado a sus ídolos.
Allí, luego de una intensa charla entre jugadores y cuerpo técnico, empezaron los trabajos con pelota, en el que se dividieron en diferentes estaciones.
Por la tarde, los trabajos se trasladaron al estadio de Ferrocarril Sud, club con el cual hay pautado un amistoso para el 13 de enero, y que fue invadido por unas mil personas que se ubicaron en la platea para observar la práctica.
Primer prueba y contacto con la pelota
En ese lugar, sin Juan Manuel Martínez ni Andrés Chávez (se quedaron en el gimnasio del hotel) Arruabarrena empezó a mostrar algunas cartas de lo que planea para su Boca en 2015.
Es la primera pretemporada del joven entrenador con Boca ya que en el torneo de Transición agarró el equipo luego de la despedida de Carlos Bianchi.
Trabajos de control sobre la presión que proponía sea asfixiante sobre la pelota y los posibles receptores de la misma fueron los trabajos más exigentes.
También el "Vasco" dividió los grupos, donde paró las primeras líneas defensivas que tiene en la cabeza: por un lado estuvieron Leandro Marín, Claudio Pérez, Daniel Díaz y Nicolás Colazo, mientras que por el otro lo hicieron José Pedro Fuenzalida, Federico Bravo, Guillermo Burdisso y Emanuel Insúa.
El gran ausente de este trabajo fue Forlín, quien todavía no viajó a Tandil porque no logró destrabar un nuevo préstamo con Al Rayyan de Qatar, dueño de su pase.
El defensor, una de las prioridades para Arruabarrena, parecía tener todo resuelto para estirar su estadía en el "Xeneize" por los próximos seis meses, pero todo se complicó.
Incluso, la dirigencia de Boca había tomado nota que, en caso de acceder a semifinales de la Libertadores, como hay receso por la Copa América, esa llave y la final se disputarán en julio.
Para evitar que pase lo mismo que sucedió con Facundo Roncaglia, que en la vuelta de la final de ese certamen en 2012 frente a Corinthians no jugó porque había expirado su vínculo, se había fijado una cláusula de prórroga automática del préstamo.
Arruabarrena quiere sí o sí que Forlín se quede en la institución y tuvo una charla antes que el plantel fuera licenciado para que el futbolista revea su postura.
Es que Forlín por un tema personal no tenía intenciones de continuar en el país debido a que su esposa, que es catalana, no se había adaptado.
Este lunes habrá una nueva comunicación en la que los dirigentes de Al-Rayyan confirmarán si aceptan la propuesta de Boca por Forlín.
Zárate, a Godoy Cruz
Un día después de llegar a Tandil con el resto del plantel de Boca para realizar la pretemporada, Nahuel Zárate otra vez hace el bolso.
El lateral derecho se va a préstamo a Godoy Cruz, que arranca su trabajo el 10 de enero en Buenos Aires.
Su paso al "Tomba" será por una temporada y todavía resta definir si los mendocinos se reservarán una opción de compra.
Así las cosas, Arruabarrena pierde una alternativa en el lateral, uno de los puestos que el "Vasco" insistió con reforzar desde el final del torneo pasado.
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