Mauro Zanotti llegó a Boca con apenas 15 años y se ganó un lugar entre las promesas de las inferiores. Tuvo la oportunidad de jugar bajo las órdenes de Carlos Bianchi y compartió una Selección juvenil con Lionel Messi. Sin embargo, su recorrido en el fútbol terminó siendo muy diferente al que imaginaba cuando era adolescente.
El defensor cordobés pasó por distintos clubes de Europa y Sudamérica, con experiencias bastante alejadas de las grandes ligas. Durante sus primeros años había despertado expectativas por su rendimiento, pero nunca consiguió establecerse en la Primera del Xeneize.
El defensor fue una de las joyas de Boca que alcanzó a llamar la atención de las juveniles de Argentina.
El Sajama
El día que Mauro Zanotti tiró paredes con Lionel Messi en la Selección Sub-20
Una de las experiencias más importantes de Zanotti llegó en 2005, cuando Hugo Tocalli lo convocó para disputar el Sudamericano Sub-20 de Colombia. El cordobés ya estaba jugando en Italia y recibió la oportunidad de representar a la Argentina en un plantel que tenía entre sus integrantes a Lionel Messi, quien comenzaba a destacarse en el Barcelona.
Aquel seleccionado también contaba con futbolistas como Pablo Zabaleta y Lucas Biglia, que años después desarrollarían importantes carreras en Europa. Zanotti, que podía jugar como defensor central o lateral izquierdo, sumó minutos durante la competencia y formó parte del equipo argentino que terminó tercero, detrás de Colombia y Brasil.
La Selección consiguió la clasificación al Mundial Sub-20 de Países Bajos, aunque el cordobés quedó afuera de la lista definitiva. Messi sí estuvo presente en aquella cita y fue la gran figura del conjunto nacional, que se consagró campeón tras vencer a Nigeria en la final.
Zanotti ya había integrado otros seleccionados juveniles, pero el Sudamericano de Colombia fue su experiencia más destacada con la camiseta argentina.
Debut amargo con Carlos Bianchi: su único partido en la Primera de Boca
Nacido en Bell Ville, Córdoba, Zanotti llegó a las inferiores de Boca en 2000, cuando tenía 15 años. Sus actuaciones llamaron la atención del cuerpo técnico y, tres años después, tuvo la posibilidad de realizar la pretemporada con los profesionales, bajo la conducción de Carlos Bianchi.
Su estreno llegó el 22 de enero de 2003, durante un partido de verano frente a Independiente. Tenía apenas 18 años y los nervios le jugaron una mala pasada. Le costó acomodarse al ritmo del encuentro y necesitó algunas indicaciones de sus compañeros para empezar a sentirse más cómodo.
Tiempo después, en una entrevista con La Nación, reconoció que aquella presentación había estado lejos de sus expectativas. "No fue el debut que todo futbolista sueña", admitió al recordar sus primeros minutos con la camiseta azul y oro.
Ese amistoso terminó siendo su única aparición con el primer equipo. Durante el Clausura 2003 también fue convocado para enfrentar a Rosario Central, en un encuentro que Boca disputó con juveniles mientras buena parte del plantel principal celebraba la conquista de la Copa Libertadores.
El conjunto dirigido por Oscar Regenhardt perdió 7-2 en Rosario y Zanotti permaneció en el banco de suplentes. Nunca llegó a disputar un partido oficial de Primera División con el Xeneize y todavía tenía contrato con el club cuando apareció una oportunidad para continuar su carrera en el exterior.
Europa, liga cordobesa y retiro silencioso en Bolivia: el mapa de su carrera
En 2004, Zanotti dejó Boca para incorporarse a préstamo al Ternana de la Serie B italiana. El contacto había surgido durante una gira de las divisiones inferiores por Suiza e Italia, donde algunos dirigentes del equipo europeo lo vieron jugar.
Un conocido de Bell Ville intervino en las conversaciones y facilitó el acercamiento entre los clubes. La operación se concretó cuando el defensor tenía 19 años y, tras su primera temporada en Italia, Ternana decidió comprarle el pase.
Su siguiente destino fue Potenza, en el ascenso italiano, antes de continuar su trayectoria en España con el Racing Club Portuense. Allí encontró continuidad durante varias temporadas, hasta que en 2010 decidió regresar a la Argentina.
Lejos de incorporarse a un equipo de Primera, llegó a Sarmiento de Leones, institución que competía en la liga regional de Bell Ville. Después de varios años en Europa, volvía a jugar cerca de su ciudad natal, donde había comenzado a dar sus primeros pasos como futbolista.
Más adelante se marchó a Bolivia y pasó por Destroyers, Jorge Wilstermann, Real Potosí, San José de Oruro y Blooming. Durante su estadía consiguió la nacionalidad boliviana y permaneció varios años en el fútbol de ese país. Finalmente, se retiró en 2021, a los 36 años, mientras jugaba en CD Argentinos Juniors, un equipo del ascenso boliviano.