El arquero Sebastián Torrico fue sin duda el gran protagonista de la jornada al clausurar el arco de San Lorenzo cuando Vélez se había lanzado decidido al taque con la intención de quebrar el cero y quedarse con el título en disputa.
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En ese marco el arquero, que se consolidó bajo la conducción de Juan Antonio Pizzi, resolvió de manera magistral y a puro reflejo un mano un remate a quemarropa de Agustín Allione dentro del área cuando el partido ingresaba en su último minuto.
En esa jugada, en la que hubo varios rebotes, reaccionó en fracción de segundos para salvar su arco de lo que parecía una caída segura y darle el título a San Lorenzo.
"No tuve mucho trabajo durante el partido. El arquero está para eso, tenía que responderle a este grupo que se esforzó tanto", contó tras la consagración.
En ese sentido se mostró feliz por el torneo obtenido al destacar que se pudo aguantar el empate con lo que le alcanzó al Ciclón para quedarse con el titulo.
"Pudimos aguantar el empate y nos quedamos con el campeonato", sostuvo apenas un ratito después de la atajada monumental que le permitió a los de Boedo gritar "campeón" en Liniers.
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