Cupones bursátiles
-
El empleo en EEUU creció más de lo esperado en marzo, aunque proyectan un segundo trimestre más débil por la guerra
-
Cómo conseguir ropa de invierno a partir de $5.000
Dijo, acerca de esto que vivimos, lo siguiente: «Una crisis es como hacer el amor con un gorila. No parás cuando estás cansado, parás cuando el gorila está cansado». Simple, fácil de entender para cualquier bolsillo del caballero o cartera de la dama. Donde notamos, a diario, que desde hace tiempo estamos haciendo el amor con un gorila. La situación ya nos agobia, pero no hay caso, y no es voluntarismo político como tanto se pregonó por años (el asunto pasa por «el acuerdo político, no por lo económico...»). Bueno allí están, Duhalde y Alfonsín un solo corazón. Las bancadas mayoritarias mostrándose muy estrechas, en cuanta foto aparece. Pero no son los políticos, es el gorila, señora.
Una vez que uno abrió la jaula, que se puso a juguetear con la bestia porque parecía tan cariñosa. Cuando tomó confianza (para 1998), dio un par de manotazos, más agresivo y alterado. Desde el año 2000 pasamos a los hechos y a intimar con el gorila. Después, ya no lo pudo frenar más nadie. Esto se ha escapado de las manos, el que no quiera ver que andamos como hoja en el viento, solamente que recorra las novedades diarias de todo tipo. Los tartamudeos en el poder, con las manitos que le llegan de afuera, como esa «no hay que ayudar a los países en crisis», nos han dejado librados a la suerte que tengamos. ¿Cómo se traduce esto, a números y valuaciones? (Suponemos que habrá que preguntarle al gorila...).




Dejá tu comentario