Roma - El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió ayer ante el jefe de Estado italiano, Giorgio Napolitano, la necesidad de recurrir «a menos analistas de mercado y a más analistas sociales» para afrontar la crisis financiera internacional.
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«Creo que ahora los gobernantes debemos escuchar a menos analistas de mercado y a más analistas sociales, de desarrollo», en un contexto que demanda «construir un sistema financiero más transparente e inmune a la especulación», afirmó Lula durante la rueda de prensa posterior al encuentro.
El presidente brasileño, en visita oficial en Italia, también anticipó que hoy hablará con el premier italiano, Silvio Berlusconi, de la mayor participación del G-5 en la cumbre del G-8 en julio de 2009. El G-5 está compuesto por Brasil, India, China, México y Sudáfrica.
El G-8, del que Italia asumirá la presidencia en 2009, está integrado por Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia, Reino Unido, Estados Unidos y Unión Europea.
«Ya no tiene sentido, dijo Lula, que temas referentes a toda la humanidad sigan siendo discutidos solamente por los países ricos». Agregó que Italia puede desempeñar un «papel crucial» en la conducción del diálogo entre las grandes economías mundiales.
Lula también afirmó que apoya la propuesta de Italia de ampliar el G-8, el grupo de países más industrializados y Rusia, de manera que naciones con economías emergentes como Brasil sean incluidas.
En su opinión, la crisis financiera «es una extraordinaria oportunidad para hacer una reflexión sobre los errores y para crear un nuevo orden mundial, que dé prioridad al ser humano y no a la especulación financiera».
Lula se dirigió al presidente italiano con un «querido compañero Napolitano» por su militancia de años en el Partido Comunista Italiano, y destacó «los lazos humanos» que vinculan a ambos países.
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