El despido -no confirmado- de 40 choferes de Coto fue la excusa para que Hugo Moyano redoble su conflicto con Armando Cavalieri por la afiliación de empleados de supermercados. Ahora, bloquean centros de distribución y hacen ollas populares.
El gremio de los camioneros que comanda Hugo Moyano decidió anoche convocar a un paro y movilización a partir de las cero hora de hoy frente a los centros de distribución de todos los supermercados Coto, Wal-Mart, Carrefour/Norte, Jumbo y Disco en protesta por el despido de 40 choferes que habría llevado a cabo la cadena que preside Alfredo Coto. De concretarse la medida de fuerza (y de prolongarse en el tiempo), esas empresas tendrán vacías sus góndolas en pocos días más y se verán afectados sobre todo sus proveedores de «frescos» (frutas, verduras, lácteos, etc.).
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Lo más llamativo del caso es que ninguno de los despedidos es afiliado al sindicato de Moyano, e inversamente, quienes bloquearán el acceso a los centros de distribución de los híper -salvo contadísimas excepciones- son empleados de esas firmas. Sucede que desde el año pasado Moyano viene manteniendo una pelea con Armando Cavalieri (ver aparte), de la Federación de Empleados de Comercio (FEC), por la afiliación de los trabajadores que realizan operaciones de logística para los grandes minoristas; el camionero sostiene el principio de la clase de tarea que desarrollan y el mercantil, el de la actividad principal de la empresa en la que trabajan.
Hasta ahora, la única victoria que obtuvo Moyano fue que Carrefour aceptara la conformación de una empresa nueva con quienes realizaban las tareas de logística para la empresa francesa; el resto de los «logísticos» sigue en Mercantiles.
Otro dato llamativo de este renovado conflicto es que Coto sería la única de las grandes cadenas que tiene choferes en su plantilla, dado que todas las demás tienen tercerizado en empresas independientes el transporte de mercadería. Esta sería la causa de los despidos: Coto habría decidido desprenderse de todos sus choferes.
En el sector del supermercadismo se advertía ayer desconcierto lindante con el enojo por la oportunidad elegida por Coto para poner en marcha esta medida. «Es injusto, pero también previsible que Moyano nos iba a hacer paro a todos, a pesar de que sólo una de las empresas está en conflicto», decía ayer a este diario un directivo de la Cámara Argentina de Supermercados.
En tanto, fue inútil intentar hablar con Alfredo Coto: sus asistentes afirmaban que el empresario está en el exterior y no regresa hasta la semana próxima. Aun en medio de esta crisis -que ella misma provocó-, la empresa siguió con su tradicional política de guardar silencio, casi copiado de los gremialistas metalúrgicos.
La «guerra» de Moyano contra Coto había comenzado el miércoles al mediodía, cuando comenzaron a llegar los primeros telegramas de despido. Militantes de su gremio se apostaron en las puertas del centro de distribución ubicado en la localidad de Luis Guillón (partido de Esteban Echeverría) impidiendo el movimiento de vehículos de carga. Ayer, según Héctor Núñez, vocero del sindicato, comenzaron a instalar ollas populares frente a sucursales de la cadena, medida que -dijo- extenderán «a todos los centros de distribución de las grandes cadenas y a sucursales de Coto en la Capital».
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