- ámbito
- Edición Impresa
“Aballay”, la más premiada en la entrega de los Sur
El western gauchesco de Fernando Spiner ganó 8 de los 13 premios de la Academia de Cine para los que estaba nominado; «Un cuento chino» se llevó el de mejor película, actor (Darin) y actriz de reparto (Muriel Santa Ana).
En detalle, «Un cuento chino», candidata en 14 rubros, ganó los de actriz de reparto (Muriel Santa Ana), actor (Ricardo Darin, imbatible) y mejor película, nada menos, pero nada más. «Aballay», los de mejor director (Fernando Spiner), actriz (Moro Anghileri), actor de reparto (Claudio Rissi), adaptación, arte, música (con participación postmortem de Cayetano Silva), fotografía y montaje, 8 sobre 13 nominaciones. Buen empujoncito para la lucha por la precandidatura al Oscar, que se viene ahora. Dicho sea de paso, España, país en crisis, inicia este viernes la gira de promoción de su candidata «Pa negre» en EE.UU..
Otra singular ganadora, «El estudiante»: mejor opera prima, guión, y revelaciones (Romina Paula, Esteban Lamothe). En su caso, 4 sobre 8. «Revolución. El cruce de los Andes», vestuario y maquillaje, 2 sobre 8. Y «El gato desaparece», mejor sonido, logrado con mucho esfuerzo porque no habían cortado el tránsito, según recordó el ya veterano ganador José Luis Díaz. La lista se completó con «El cisne negro» (mejor extranjera) y «Hacerme feriante», mejor documental, llamativamente con más votos que «Che, un hombre nuevo», obra mayor de Tristán Bauer, lo que es decir.
Ganador sin ganar, «Sudor frío», primer film argentino de terror que logra una nominación académica (en este caso, maquillaje). Y perdedores sin mayor consuelo, «Viudas» (3 nominaciones), «Mi primera boda» (4) y «Juan y Eva» (8, como ya se dijo). Un candidato también perdió los estribos y se fue en pleno acto haciendo de paso algunas declaraciones sobre los votantes y sus señoras madres. En cambio Graciela Borges subió a dar un premio inmediatamente después de haber perdido el suyo, y desarrolló un cálido, espiritual y espirituoso pensamiento: «Somos el cine. Yo me siento parte del cine. Por eso sentí que esta noche todos los premios también fueron para mí». Maestra.
El acto se cumplió en el auditorio de Osde, cerca del Four Seasons donde, con regias fiestas, la Academia hizo sus primeras entregas hace apenas seis años. Pero la entidad no entra en el presupuesto nacional, ni siquiera tiene sede fija, y se las arregla como mejor puede. Captando la idea, Ronnie Arias, inspirado maestro de ceremonias, hizo su propio anuncio: «El año que viene prometo bailar, si la plata del Incaa que va para la tele viene un poquito para el cine». Lo dijo él, no la gente de la Academia.
Paraná Sendrós


Dejá tu comentario