10 de septiembre 2015 - 00:00

Alarma en EE.UU.: Rusia se involucra en la guerra siria con tropas y armas

Ésta es la destrucción que la guerra civil provocó en la ciudad siria de Kobani, cerca de la frontera con Turquía, desde donde han huido numerosos refugiados hacia Europa. Entre ellos, la familia del pequeño Aylan Kurdi, cuya muerte en una playa conmovió al mundo.
Ésta es la destrucción que la guerra civil provocó en la ciudad siria de Kobani, cerca de la frontera con Turquía, desde donde han huido numerosos refugiados hacia Europa. Entre ellos, la familia del pequeño Aylan Kurdi, cuya muerte en una playa conmovió al mundo.
 Washington y Beirut - El Gobierno de Rusia disparó todas las alarmas en Washington y otras capitales occidentales con su decisión de involucrarse a gran escala en la guerra civil de Siria, adonde está acudiendo en ayuda de su aliado, el dictador Bashar al Asad.

Según dijeron ayer fuentes de seguridad de Estados Unidos, el Gobierno de Vladímir Putin está enviando vehículos de transporte de efectivos, buques de desembarco blindados y hasta una pequeña cantidad de tropas a ese país devastado por la guerra.

La actividad militar de Moscú tiene su foco en el aeropuerto internacional Basel al Asad, al sur de Latakia, en la costa mediterránea de Siria, y en la instalación naval rusa en Tartus, un poco más al sur.

Esta base militar es de importancia estratégica vital para Rusia, ya que le asegura acceso al mar Mediterráneo, algo que explica el respaldo vehemente de Moscú al régimen de Damasco.

Un funcionario norteamericano indicó, bajo condición de anonimato, que ayer aterrizó en el aeropuerto otro transportador militar Cóndor Antonov-124, llevando a cuatro el total de aeronaves cargueras en los últimos días.

Además, dos anfibios blindados llegaron a Tartus y alrededor de una docena de vehículos blindados armados fueron ubicados en el aeropuerto Basel al Asad, el nombre del hermano mayor del actual presidente sirio.

Según el informante, efectivos de la infantería naval rusa habían llegado a Siria, aunque su papel sea probablemente proteger los equipos militares que ingresan, antes que llevar a cabo cualquier tipo de despliegue sobre el terreno.

"Hemos visto efectivos allí, dijo el funcionario. "Hay ciertamente algunas tropas allí, añadió, cifrando su número por el momento en medio centenar.

En tanto, tres fuentes libanesas relacionadas con la situación política y militar en Siria le revelaron a la agencia Reuters que las fuerzas rusas ya empezaron a participar en operaciones de combate para ayudar a su aliado Al Asad.

Estos movimientos se producen en momentos en que las fuerzas del régimen sufren importantes reveses a manos de diversas milicias opositoras, entre ellas el temido Estado Islámico y algunas vinculadas a Al Qaeda.

Las tropas sirias se retiraron ayer de una gran base aérea y un grupo que supervisa el conflicto aseguró que esto significa ya no quedan soldados en la provincia de Idlib, arrebatada en su mayor parte del control gubernamental este año.

La guerra civil dura ya cuatro años, y provocó la muerte de unas 250.000 personas y que la mitad de la población de 23 millones de habitantes resultara desplazada.

El Gobierno de Barack Obama está "profundamente preocupado" por las "noticias" sobre el despliegue militar ruso en Siria, reconoció un portavoz de la Casa Blanca.

Después de que Grecia y Bulgaria prohibieran los vuelos militares rusos en su espacio aéreo, el Kremlin comenzó a reforzar sus suministros con un puente aéreo sobre "rutas alternativas". Entre ellas se encuentra Irán, otro aliado de Damasco, que abrió sus cielos en atención a "todos los pedidos rusos".

Un camino obligado, probablemente junto con Irak, porque Moscú quiere evitar volar sobre Turquía, también miembro de la OTAN y país enemigo de Al Asad.

En tanto, el secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, dijo ayer en Praga estar "preocupado por las informaciones sobre un aumento de la presencia militar rusa en Siria".

Estados Unidos ya está implicado en la guerra civil siria, ya que realiza ataques contra posiciones del Estado Islámico, al igual que lo hace en Irak. Sin embargo, la decisión de Obama de no ayudar a Al Asad hace que esa estrategia no cuente con ningún tipo de coordinación con las fuerzas regulares sirias y, según analistas, que carezca de eficacia (ver página 17).

Hasta ahora, países europeos como Francia y el Reino Unido se negaban a actuar en Siria, pero ahora, en el marco de la ola de refugiados que llega desde ese país, decidieron cambiar de política.

Aunque afirmaron que no harán nada para favorecer al régimen, llamó la atención esta semana una declaración del canciller español José Manuel García-Margallo, quien dijo en Teherán que es necesario cooperar contra los islamistas con Al Asad ya que, guste o no guste, es el presidente efectivo de Siria.

Agencias Reuters, AFP, ANSA y EFE, y Ámbito Financiero

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