En lo que supone una señal de cuán lejos ha llegado la actividad nuclear de Irán en pocos años, parece poco probable que el acuerdo que se trata de alcanzar en Ginebra logre el objetivo central de un pacto de 2009: reducir sus stocks de uranio con un enriquecimiento menor que el necesario para una bomba nuclear.
Si bien se desconocen detalles de las negociaciones en curso entre Irán y seis potencias mundiales, el acuerdo que se busca se centraría en detener el enriquecimiento de uranio de Irán y neutralizar el material existente.
Esto se debe a que el enriquecimiento de uranio a una concentración del 20% -comparado con el 3,5% que se requiere para el funcionamiento de las plantas nucleares- constituye gran parte del trabajo de refinamiento que se necesita para producir armas, que requieren una refinación al 90%.
El objetivo del diálogo en Ginebra, dijo un funcionario estadounidense, es asegurarse de que el programa de Irán "no avance, y en algunos casos hasta sea reducido", en un intento de lograr tiempo para las negociaciones de un acuerdo final para la disputa de una década.
Bajo un acuerdo "inicial", dicen diplomáticos, Irán tendría que detener el enriquecimiento al 20% y convertir sus reservas existentes de unos 200 kilos de gas de uranio a un estado que permita reducir el nivel de enriquecimiento.
A Teherán también podría pedírsele que produzca menos cantidad de uranio enriquecido a un 3,5%, que es lo que dice necesitar para una planeada red de plantas nucleares. Esto se lograría haciendo operar menos cantidad de las centrifugadoras que se usan para refinar el material girando a gran velocidad.
Pero los diplomáticos no se han referido mucho a las crecientes reservas de uranio de bajo enriquecimiento (LEU, según su sigla en inglés) de Irán, que se cuadruplicaron desde 2009 hasta alcanzar un volumen que expertos occidentales consideran suficiente para producir cuatro bombas o más si dicho material es refinado a un 90%.
Aun así, de concretarse, el acuerdo propuesto podría duplicar el tiempo que necesita Irán para producir el material fisible necesario para generar una bomba, dijo Shashank Joshi, un experto iraní del Royal United Services Institute (RUSI) en Londres.
Los expertos no dieron estimados específicos sobre cuánto tiempo necesitaría Irán, que afirma que su programa nuclear tiene fines pacíficos, para fabricar una bomba, antes o después de un eventual acuerdo.
| Agencia Reuters |


Dejá tu comentario