5 de enero 2012 - 00:00

Avance nuclear no acerca la bomba (todavía)

Viena - El anuncio de Irán de esta semana de que fabricó y probó con éxito barras de combustible para su uso en plantas de energía nuclear parecía destinado a mostrar que las sanciones en su contra están fracasando, y fortalecer su posición en una eventual reanudación de las negociaciones con las grandes potencias.

«El desarrollo en sí mismo no coloca a los iraníes más cerca de producir armas», dijo Peter Crail, de la Asociación para el Control de Armas, una organización estadounidense especializada en el tema.

Podría ser una manera de decirles a los enemigos de Teherán que el tiempo se acaba si quieren reflotar un acuerdo de intercambio de combustible nuclear que naufragó hace dos años, pero que sigue siendo para algunos expertos la mejor chance para empezar a construir la necesaria confianza entre las partes.

Las potencias occidentales temen que el programa iraní de enriquecimiento de uranio sea parte de un intento encubierto para desarrollar armas atómicas, mientras que la República Islámica afirma que sólo lo desarrolla para plantas de energía nuclear.

Irán «todavía necesita simular» que no está procesando uranio para armas, dijo una fuente diplomática occidental en Viena.

Guerra de palabras

El anuncio del régimen de que había producido barras de combustible coincidió con una creciente guerra de palabras con Occidente, en una larga trifulca que podría desatar un conflicto mayor en Medio Oriente.

Pero la República Islámica también está enviando señales conciliatorias: invitar a inspectores nucleares de alto nivel de la ONU y proponiendo la reanudación de las estancadas conversaciones con las seis grandes potencias -Estados Unidos, Rusia, Francia, Alemania, China y Gran Bretaña-.

Ello puede ser un signo de nerviosismo dentro del Gobierno ante el endurecimiento de sanciones de parte de Europa y EE.UU. que podrían perjudicar las exportaciones del principal productor de crudo, mientras la moneda iraní cae a un mínimo histórico frente al dólar.

En 2010, Irán alarmó a Occidente por haber comenzado a enriquecer uranio a una pureza fisionable de un 20 por ciento, por encima del 3,5 por ciento de lo necesario para las plantas de energía, con lo que está significativamente más cerca del nivel del 90 por ciento requerido para las armas.

En los anuncios del domingo, los medios de comunicación iraníes hablaron tanto de las barras de combustible, que se utilizan en plantas de energía nuclear como Busher, y de placas de combustible, que se necesitan en el reactor de Teherán para hacer isótopos médicos.

Placas delgadas

Las barras contienen pequeños gránulos de combustible, por lo general de bajo enriquecimiento de uranio. El reactor de investigación -que se está quedando sin el combustible provisto por la Argentina en la década de 1990- utiliza placas delgadas con más uranio refinado. Rusia entregó las barras de la planta de Busher. Mark Hibbs, de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, dijo que la planta usará combustible ruso por muchos años.

Diplomáticos occidentales dijeron estar esperando por la evaluación de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), el organismo de control nuclear de la ONU, con sede en Viena, que visita con regularidad los sitios nucleares iraníes. En noviembre, la AIEA informó que Irán había comenzado a irradiar, o bombardear con neutrones, un prototipo de barra de combustible en el reactor de Teherán. También dijo que Irán había comenzado a instalar «algún equipamiento» para fabricación de combustible en un sitio cerca de la ciudad de Isfahan.

«Incluso en un programa de energía nuclear avanzado, con años de experiencia en la fabricación de combustible -que Irán no tiene-, las pruebas podrían tardar una década o más», matizó Hibbs, de Carnegie.

Agencia Reuters

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