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Citi puso en venta tarjeta Provencred
Juan Bruchou
La situación del Citigroup a nivel global la obligó a planear dividirse en dos entidades, vendiendo los activos que había incorporado tras su, que ahora se comprueba, malhadada fusión con la aseguradora Travelers Group (ver nota aparte).
En la Argentina el plan estratégico prevé conservar la cartera «corporate» y los clientes del percentil socioeconómico más alto, vendiéndole a algún banco de capital local su cartera de clientes C2-D, para volver a ser una entidad de la «élite» y de las empresas de origen estadounidense.
«Joya»
En esta estrategia tampoco tendría lugar Provencred, una tarjeta que nació en Córdoba, que luego fuera adquirida por el desaparecido Banco Mayo. Cabe recordar que hace justo una década (en 1999) el Citi
-que por entonces era conducido por Carlos Fedrigotti y luego por Carlos Giovanelli- se quedó con parte de los activos de la entidad cooperativa que encabezaba Rubén Beraja, entre los cuales se contaba como «joya» la tarjeta. Durante muchos años (inclusive hasta hoy) Beraja afirmó que Pedro Pou, el entonces presidente del Banco Central, se negó a que el Mayo vendiera Provencred por separado, lo que terminó provocando -entre otros factores no menores- la quiebra del Mayo.
Desde entonces Provencred fue la tarjeta para el segmento medio-medio bajo de la clientela del Citi, que por esa época atravesaba un proceso de expansión. La entidad estadounidense también asumió el control de buena parte de la red de sucursales del ex Mayo, y con ella muchos clientes con más perfil de banco cooperativo que de entidad estadounidense.
Sin embargo, tras la crisis 2001/2002, el Citi se achicó: cerró muchas de esas agencias y «perdió por el camino» a muchos de los clientes heredados del Mayo, en parte con políticas expulsivas (por caso, renovar la tarjeta pero con límites de compra muy inferiores al anterior) y en parte porque los propios clientes se «cayeron» del sistema.
Con la expansión de la economía -y ya bajo la conducción de Bruchou- el Citi decidió también volver a expandirse. Sin embargo, la nueva crisis -esta vez global- determinó un cambio de curso radical para la entidad estadounidense.
Provencred, cuenta con una treintena de sucursales básicamente en Córdoba, Mendoza, Entre Ríos, Tucumán y el área metropolitana. No hay datos sobre el número de plásticos activos que conserva Provencred, pero fuentes del mercado ubicaron en unos $ 150 millones el monto de su cartera, con transacciones mensuales de unos $ 20 millones.
Segmento rentable
En lo que hace al segmento inferior de su clientela que el Citi dejaría en manos de una entidad nacional, cabe apuntar que se trata en general del sector con menor mora y menos problemas para el recupero de los créditos otorgados; también es un segmento sumamente rentable para los bancos, por lo que no parece que vayan a tener demasiados problemas en encontrar un comprador para esa cartera.
Cabe apuntar además que las reducciones en el Citi comenzaron hace tiempo; por caso, en su edificio de «back office» ubicado en el Acceso Norte, cercano al Norcenter, trabajan cerca de 2.000 personas; hoy no hay más de 1.000 empleados, y una planta completa (de las tres que tiene) están alquiladas a otras empresas (Telefé, una de ellas). Por lo tanto, la venta de Provencred y parte de su cartera minorista (que podría incluir parte de su red de sucursales, sobre todo las ubicadas en zonas «C2-D») no debería ser traumática a nivel de personal.


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