22 de noviembre 2013 - 00:00

Clave para Obama: impone reforma que elimina trabas en el Senado

El líder del Senado, el demócrata Harry Reid, exhibió un gráfico en el que desnudó las trabas a las que han estado sujetas las nominaciones y los proyectos del Gobierno de Barack Obama desde 2009.
El líder del Senado, el demócrata Harry Reid, exhibió un gráfico en el que desnudó las trabas a las que han estado sujetas las nominaciones y los proyectos del Gobierno de Barack Obama desde 2009.
 Washington - La mayoría demócrata en el Senado estadounidense, exasperada por la obstrucción sistemática de la oposición republicana, adoptó ayer un cambio de sus reglas internas que debería poner fin a décadas de maniobras de bloqueo parlamentario. El presidente Barack Obama reaccionó pocos minutos después, señalando que la medida era necesaria por la "obstrucción sin precedentes" de la oposición republicana.

"Las personas que yo nombré a puestos dentro del sistema judicial han esperado dos veces y medio más tiempo por un voto en el Senado, en comparación con el gobierno del presidente George W. Bush. Y cuando se realiza finalmente la votación, las personas son confirmadas casi sin objeción. Lo que muestra que las obstrucciones no son por problemas de fondo", señaló el mandatario en la sala de prensa de la Casa Blanca.

"Lo que solía ser un uso esporádico del filibusterismo está completamente fuera de control", afirmó el mandatario. La mayoría de los senadores "creen lo que yo creo, que ya es suficiente", agregó Obama al resaltar que "el servicio público no es un juego, es un privilegio". Según Obama, los republicanos realizaran esas maniobras de bloqueo en el Senado porque "se oponen a políticas por las que los estadounidenses han votado".

Al contrario de la práctica común en los parlamentos alrededor del mundo, el Senado del Congreso estadounidense le otorga amplios poderes a la oposición, para favorecer la consecución de acuerdos. En la práctica, la mayoría simple nunca es suficiente para aprobar una ley o confirmar una candidatura presidencial para algún cargo, para lo cual se necesita una mayoría calificada de 60 de los 100 senadores.

Los demócratas cuentan con 55 senadores, lo que permite a los republicanos usar sistemáticamente los bloqueos, sobre todo para poner trabas a las candidatos nominados por el presidente Obama para diversos cargos. Con la medida, también se terminan los permisos para que los parlamentarios puedan obstruir con discursos eternos la votación o debates de proyectos (ver recuadro aparte).

Según el senador Harry Reid, jefe de la mayoría demócrata, el nivel de obstrucción llegó a niveles inéditos: de 168 nominaciones presidenciales que fueron bloqueadas en la historia del Senado, 82 de ellas lo fueron durante la presidencia de Obama, que llegó a la Casa Blanca en 2009.

El cambio adoptado ayer por 52 votos contra 48, disminuye de 60 a 51 los votos necesarios para confirmar a los candidatos a puestos ejecutivos, como ministerios o la presidencia del banco central.

Queda sin cambios la necesidad de una mayoría calificada de 60 votos para confirmar a los jueces de la Corte Suprema y para aprobar leyes. "El Senado de EE.UU. nunca malgastó tanto tiempo por los obstáculos y la obstrucción partidista", estimó Reid.

De su lado, los republicanos no ocultaron su irritación. "Esta es otra maniobra política de la mayoría demócrata para hacer lo que le plazca", denunció el senador Lamar Alexander. Por su parte, el líder de la minoría republicana, Mitch McConnell, criticó a Reid por "falsas batallas" para "distraer".

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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