- ámbito
- Edición Impresa
“El aval de Argerich es estímulo y exigencia”
El dúo Cecilia Isas y Alan Kwiek se constituyó en 2008 y tiene la bendición de Martha Argerich.
Periodista: Cuáles fueron las razones de la elección de cada obra?
Alan Kwiek: Primero se trata de una especie de enamoramiento que ambos tenemos por las obras, luego hay una evaluación de qué posibilidades existen de abordarlas, identificarnos y encontrar nuestra verdad en la interpretación. Luego hay factores de orden práctico, como la imposición de obras en concursos o hasta incluso para entidades musicales; es el caso del pedido de Ars Nobilis que nos invitó a participar del Festival Schumann, en esa ocasión tocamos las dos sonatas de ese compositor, aunque la segunda es la que más quedó en nuestro corazón y razón por la cuál la elegimos para esta presentación. La sonata de Ugarte nos pareció una obra hermosa y la tocamos básicamente porque se trata de una pieza de alto nivel de un argentino injustamente no muy frecuentado. Beethoven está incluido porque habiendo compositor argentino y romántico en programa nos pareció necesario incluir una pieza clásica, con carácter fresco en medio de esas dos obras que suelen tener momentos de mucho desborde.
P.: ¿Cómo las abordan?
A. K.: Tratamos siempre de seguir investigando, no sólo en el instrumento sino con la permanente lectura de biografías de los compositores, saber qué momento de sus vidas atravesaban en el período de composición, también nos interesamos por las fuentes de inspiración que pudieron tener, a qué músicos, poetas y pintores admiraban... Naturalmente en el caso de la música argentina siempre nos resulta más fácil ya que muchos de los elementos que se manejan (ritmos, melodías, timbres, paisajes) forman parte de nuestra cultura.
P.: ¿Cuál es la dinámica de trabajo? ¿Qué características particulares tiene como ensamble?
A. K.: El dúo trabaja intensamente con ensayos diarios y de varias horas cada vez, además nuestros encuentros consisten también en escuchar música y analizarla, sobre todo aquella música que no tenemos que tocar pero de las cuales aprendemos como «El clave bien temperado» de Bach, las sinfonías de Beethoven, cuartetos de cuerda... Una de las características del dúo es la de no cerrarse ante una interpretación, aún cuando creemos que pudo haber salido muy bien, y siempre estar abiertos a una nueva mirada.
P.: Ustedes han recibido el aval de Martha Argerich. Lo sienten también como una responsabilidad?
A. K.: Desde luego que es una responsabilidad. Que una artista de su jerarquía se interese en nuestro modo de tocar nos llena de estímulo pero al mismo tiempo sabemos que la próxima vez que nos escuche querrá ver una evolución, trabajamos mucho para llegar a eso.
Entrevista de Margarita Pollini


Dejá tu comentario