29 de septiembre 2009 - 00:00

El G-20 adelanta un nuevo orden mundial

Jorge Capitanich (*)
Jorge Capitanich (*)
La reciente reunión del G-20 en Pittsburgh ha determinado la fijación de una nueva agenda internacional en donde el protagonismo de nuestro país ha sido claramente jerarquizado. Pese a la enorme persistencia de analistas políticos y periodistas respecto de que la República Argentina está fuera del mundo, es preciso remarcar que ocurre todo lo contrario.

Hoy el G-20 ha sido ratificado como el foro político y económico por excelencia ampliando las bases decisorias para la regulación del sistema económico internacional. Y la República Argentina ocupa este sitial junto al resto de los países que lo integran.

Nuestra Presidenta se ha destacado por sus firmes convicciones y por la capacidad de articular alianzas internacionales sólidas para preservar y acrecentar espacio y protagonismo. Desde su discurso impecable ante la 64ª Asamblea de Naciones Unidas hasta sus intervenciones en el plenario de la cumbre de Pittsburgh ha marcado la necesidad de articular un nuevo rol de los Estados en materia de cooperación económica y financiera tendientes a lograr un mundo con empleo, única e imprescindible condición para lograr un mundo de usuarios y consumidores más justo y equitativo.

Esta cumbre ha permitido junto con la de Londres adoptar las siguientes decisiones con notoria incidencia en la economía mundial, a saber:

1.1. Capitalización en DEG de 250.000 M de dólares del FMI para distribuir entre sus Estados miembros (Londres) junto con la mayor democratización en la participación de los países emergentes y menos desarrollados con una transferencia del 5% de las acciones. Esto implica una perspectiva futura de un FMI con 1 B de dólares de capital, con 24 bancas permanentes de representación y sin condicionalidades para el otorgamiento de asistencia financiera. Respecto del BIRF implica la reducción de una participación del 56% de los países desarrollados a un 51%, y del 59% al 53% en el FMI.

1.2. Capitalización del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para duplicar su capital a 200.000 M de dólares con una participación casi equivalente de México, Brasil y la Argentina con Estados Unidos cuya participación alcanza al 30%. Estos programas de capitalización se extienden paralelamente a otros bancos regionales (ejemplo: Banco Africano) con el objeto de apalancar el financiamiento a Estados miembros para infraestructura y a inversores privados para la producción de bienes y servicios, y empleo.

1.3. Mantener un programa de cooperación para garantizar la continuidad del programa de recuperación de la economía mundial. El reconocimiento general es que la crisis aún no ha terminado y se requiere la continuidad de políticas activas para favorecer el estímulo a la demanda y el apuntalamiento al crecimiento de la economía mundial.

1.4. Inclusión de un capítulo de empleo en el marco de un crecimiento sustentable. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que el paquete de estímulos por parte de los países ha permitido evitar entre 7 y 11 M de desempleados y que la actual crisis ha generado 20 M de nuevos desempleados, cuando la perspectiva sin intervención hubiese sido de 50 M de nuevos desocupados. El titular de la OIT, Juan Somavia, admitió en la cumbre que un problema a resolver constituye precisamente que la productividad en la economía crece, pero no crece el empleo en la misma proporción.

1.5. Hay un compromiso global de los países para lograr un éxito en la Cumbre de Copenhague (Dinamarca) en el presente año respecto de las metas de cumplimiento de reducción de la emisión de gases con efecto invernadero. Todos los países han comprometido sus mayores esfuerzos para lograr el éxito en la Ronda de Doha para el año próximo, atento a las asimetrías comerciales existentes entre los países y la necesidad de una mayor cooperación. De casi 9.000 artículos que integran el nomenclador arancelario en discusión, cerca del 10% integra la canasta de «sensibles» para el país por su impacto en la economía local y el empleo. Sobre un arancel promedio del 35%, lograr una reducción al 50% implica efectos en la producción de ciertos bienes que deben ser analizados. El acceso a mercados tiene contrapartida en la reducción de subsidios agrícolas y el efecto en la estructura de precios de nuestros bienes exportables, aunque la agregación de valor es la clave para la sostenibilidad económica.

1.6. El FSB (Financial Stability Board) ha establecido una serie de recomendaciones para lograr mayor capitalización del sistema financiero, mayor regulación y de mejor calidad para lograr solvencia y liquidez, centralización y regulación del mercado de derivados y establecimiento de un sistema de compensaciones en especie (acciones), con pago diferido (3 años) y descontables por resultados negativos como una forma eficaz de evitar asunción de riesgos por parte de los banqueros.

1.7. La progresiva eliminación y/o regulación de los paraísos fiscales.

En esta cumbre estuvieron todos los organismos multilaterales. Todos los países miembros (Estados Unidos, Rusia, Corea del Sur, Turquía, Gran Bretaña, Argentina, Brasil, Canadá, Italia, Francia, Arabia Saudita, Indonesia, Sudáfrica, Alemania, México, Australia, un miembro rotativo de la Unión Europea, Japón, China, India) y estuvieron España y Holanda en su carácter de invitados.

En este contexto se inscribe la acción positiva del país. Estamos ante un proceso de normalización del cumplimiento regular de la deuda pública declarada en default por gestiones anteriores tanto ante los «holdouts» como ante el Club de París, en el marco de un modelo de renegociación exitosa que ha permitido la reducción de la proporción relativa de la deuda pública respecto del PBI de un 160% en 2002 a un 45% de la deuda bruta en la actualidad -llegando inclusive al 25% en términos de deuda neta.

Hoy la República Argentina vuelve a ser protagonista activo de la política internacional. Honrando sus compromisos sin ceder a la inmoralidad, a la estafa y a la extorsión de los acreedores «buitres», pero garantizando la inserción creciente y voluntaria en el mercado voluntario de capitales a los efectos de reducir el costo de financiamiento no sólo para el sector público, sino también para el sector privado.

(*) Vicepresidente del PJ, Gobernador de la provincia del Chaco

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