El artículo de QN fue en otras palabras una potencial "bomba" mediática, que terminó en un sin fin de desmentidas. El diario se refirió a una pequeña "mancha oscura" que, según precisó QN, habría sido diagnosticada al Papa por un eminente japonés, el neurocirujano Takanori Fukushima, uno de los consultores de la clínica de Pisa San Rossore.
Pero los últimos dos días, mientras la noticia daba la vuelta al mundo, el Vaticano fue difundiendo drásticas desmentidas, que citaron incluso al mismo Jorge Bergoglio.
"La difusión de noticias totalmente sin fundamento sobre la salud del Santo Padre por parte de un medio de prensa italiano es gravemente irresponsable y no es digna de atención", dijo ayer por la mañana el vocero vaticano, padre Federico Lombardi. Mientras esto ocurría, un sonriente Francisco aparecía en la Plaza San Pedro para la audiencia general del miércoles. "Además, como todos ven, el Papa lleva adelante siempre sin interrupción su intensísima actividad en modo absolutamente normal", deslizó Lombardi. Por su parte, el director de Qn Andrea Cangini siguió confirmando que la noticia sobre la salud de Bergoglio fue verificada, "con fuentes diversas, todas con acceso directo" al caso y subrayó no tener "la mínima duda". También descartó de lleno la posibilidad de un intento de "campaña" contra Francisco.
Pero una sucesiva declaración, en una sala de prensa repleta de periodistas, dejaba aun menos márgenes a las dudas. "Confirmo completamente el desmentido que ya hice", dijo Lombardi. "Lo hago tras los controles con las fuentes oportunas, incluido el Santo Padre. Ningún médico japonés vino al Vaticano a visitar al Papa y no fueron realizados exámenes del tipo indicado en el artículo", enfatizó.
El vocero de la Santa Sede remarcó que "no hubo vuelos de helicópteros llegados al Vaticano desde fuera ni siquiera en el mes de enero", al contrario de lo que indicó la noticia que circuló sobre el médico japonés, quien habría volado al Vaticano en helicóptero desde San Rossore, una clínica de Pisa, indicó QN.
"Puedo confirmar que el Papa goza de buena salud", aseveró Lombardi. "Reitero que la publicación es un grave acto de irresponsabilidad, absolutamente injustificable e incalificable. Y es injustificable seguir alimentando tales informaciones sin fundamento. Esperamos que este caso se cierre inmediatamente", apuntó. Antonio Spadaro, quien comentó: "Ya no saben qué decir... Tras todas las variadas mentiras, se inventan también enfermedades". El diario vaticano L'Osservatore Romano tituló por otra parte "Falsas noticias" un artículo en el que se destacó que "el momento elegido revela intento de manipulación con la polvareda levantada".
De cerrar el caso, en forma casi definitiva, se encargó por otra parte la administradora del estudio de Fukushima desde el Carolina Neuroscience Institute de Estados Unidos, quien afirmó que el médico japonés no "curó ni visitó al Pontífice y que la noticia es "absolutamente falsa".
| Agencias ANSA y EFE |


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