El presidente de Francia, François Hollande, anunció ayer que extenderá las operaciones militares contra el Estado Islámico de Irak a Siria, tal como lo hace Estados Unidos.
En la tradicional conferencia de prensa que cada seis meses ofrece en el Palacio del Elíseo, Hollande declaró que la Fuerza Aérea realizará vuelos de reconocimiento en Siria para preparar eventuales ataques aéreos contra las milicias yihadistas.
Desde hace un año, la aviación francesa operaba contra ese grupo terrorista en Irak con cazas Rafale y Mirage 2000, con un contingente de más de 700 efectivos.
"He decidido que desde mañana (por hoy) habrá vuelos de reconocimiento, en colaboración con la coalición internacional. A continuación, según la información que recolectemos, estaremos listos para bombardear", dijo.
El presidente de Francia descartó una intervención con tropas de tierra porque sería "inconsecuente" e "irrealista", a pesar de que el 61% de los franceses la respaldaría, según un sondeo publicado ayer por el diario Le Parisien. Y aclaró que "no se debe hacer nada que pueda consolidar o mantener a Bashar al Asad. Es lo que debemos hacer para que pueda haber una reagrupación de los sirios sobre una base democrática".
Analistas destacaron que si Francia se suma a los bombardeos contra el EI, beneficiará indirectamente a Al Asad, a no ser que también incluya blancos del régimen.
Mientras tanto, el primer ministro británico, David Cameron, anunció en el Parlamento que tres yihadistas, incluidos dos británicos, fueron abatidos "durante un bombardeo meticulosamente preparado y perpetrado por un dron" en Siria.
"No había alternativa" pues esas personas estaban reclutando y "preparando ataques bárbaros" contra Occidente, afirmó. En septiembre de 2014, el Parlamento británico sólo había dado luz verde al premier para bombardear en Irak, un año después de habérsela negado para el caso sirio. Cameron quiere ahora volver a la carga para obtener ese aval.
Diversas voces en el Reino Unido piden cada vez con mayor insistencia que el Ejército británico se sume a las acciones militares en Siria.
En lo que parece un entredicho diplomático importante, el canciller español García-Margallo, de visita oficial en Irán, afirmó ayer que llegó el momento de "entablar negociaciones" con el Gobierno de Al Asad para contener al Estado Islámico y la guerra civil en Siria y, con ello, ola de refugiados hacia Europa.
"Bashar al Asad, nos guste o no, es el Gobierno que se sienta en la Asamblea General de la ONU. Es el Gobierno que tiene la legitimidad internacional desde el punto de vista de la interlocución", subrayó el jefe de la diplomacia española en rueda de prensa en Teherán, para beneplácito de sus anfitriones.
Con Europa desbordada por una ola de refugiados procedentes de Siria, se trata de la primera vez que España se pronuncia a favor de una negociación con Al Asad, algo que durante cuatro años de conflicto fue tajantemente rechazado por las potencias occidentales, empezando por Estados Unidos.
En marzo último, sin embargo, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, también había insinuado la necesidad de negociar con Al Asad, tras afirmar que no había solución al conflicto que no lo incluyera, aunque luego lo relativizó ante el fuerte rechazo de Francia y el Reino Unido.
| Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero |


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