La jornada estuvo marcada por la participación del Pontífice en la divina liturgia ortodoxa en la festividad de San Andrés, patrón de los ortodoxos y que personifica el vínculo con la iglesia de Roma porque era el hermano de San Pedro, el primer papa.
Francisco y el patriarca Bartolomé I quisieron mostrarse ante los fieles como "hermanos" y firmaron una declaración conjunta que confirma la intención que tienen los máximos representantes de los católicos y de los ortodoxos de caminar hacia su reunificación.
El argentino Jorge Bergoglio aseguró que la Iglesia Católica "no pretende imponer ninguna exigencia, salvo la profesión de fe común" a la iglesia ortodoxa en el camino a la unidad entre ambas.
En la víspera, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, había explicado a la prensa que la cuestión de la primacía del papado no se abordaría en este encuentro entre Francisco y Bartolomé I y recordó que el asunto es materia en la que se ocupa una comisión teológica mixta.
Ese órgano será el encargado de aportar elementos "para ir adelante", indicó, pero aseguró que los líderes de las respectivas iglesias "no tienen que parar" en su intención de lograr la reunificación por que no se haya resuelto la cuestión de la primacía papal, que los ortodoxos rechazan.
El Pontífice dijo que ambas iglesias están "ya en el camino hacia la plena comunión" y aseguró que en la práctica existen "signos elocuentes de una unidad real", en un discurso pronunciado en la catedral ortodoxa de Estambul.
El patriarca ecuménico Bartolomé I presidió a la mañana la celebración de la divina liturgia en la Iglesia de San Jorge de Estambul en la festividad de San Andrés, en la que el Papa, que ayer terminó su visita de tres días a Turquía, fue el invitado especial.
Después de rezar la oración del Padre Nuestro en latín y de escuchar el discurso del patriarca ecuménico, que también habló de la futura unión de las dos iglesias, Bergoglio aseguró que "lo único que la Iglesia Católica desea es la comunión con las iglesias ortodoxas".
En su visita a Turquía, el Papa argentino también protagonizó rituales y encuentro con las autoridades islámicas del país, marcando una clara distención y un contraste con las tensiones del papado de Bendicto XVI. En un gesto muy comentado, incluso oró en silencio en dirección a La Meca en la Mezquita Azul de Estambul.
| Agencias EFE, ANSA, Reuters y AFP |


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