8 de febrero 2016 - 00:00

Los restos de Neruda vuelven a Isla Negra

El retorno a Isla Negra, donde también yace Matilde Urrutia, su última esposa, constituye el cuarto entierro de los restos de Neruda desde su muerte en 1973.
El retorno a Isla Negra, donde también yace Matilde Urrutia, su última esposa, constituye el cuarto entierro de los restos de Neruda desde su muerte en 1973.
Santiago, Chile - "Enterradme en Isla Negra", imploró en uno de sus poemas Pablo Neruda, cuyos restos serán inhumados por cuarta vez desde su muerte, hace más de 40 años, y a pesar de que todavía persiste la duda de si fue envenenado por la dictadura o si falleció víctima de un cáncer.

Mario Carroza, el magistrado que instruye el proceso por la muerte del poeta, dispuso para el 26 de abril la restitución de los restos a su casa en Isla Negra, a orillas del océano Pacífico, hoy convertida en museo. El cadáver de Neruda había sido exhumado el 8 de abril de 2013 por orden del juez que pidió a un equipo de peritos chilenos y extranjeros que verificaran si su muerte, ocurrida doce días después del golpe de Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973, fue por envenenamiento o por un cáncer de próstata.

Aún se está a la espera de que lleguen los resultados de los exámenes desde los distintos países a los que se enviaron las muestras, trámite que se podría completar en marzo o abril próximo, según informó Eduardo Contreras, el abogado querellante que representa al Partido Comunista en el caso. "Una parte significativa de los restos de Neruda quedarán en el Servicio Médico Legal, por si, como consecuencia de los análisis que se están haciendo, surgiera la necesidad de nuevas evidencias", sostuvo el jurista.

El retorno a la que fuera una de sus tres casas preferidas en Chile, donde también yacen los de Matilde Urrutia, su última esposa, constituye el cuarto entierro de loos restos del Premio Nobel de Literatura 1972, desde su muerte el 23 de septiembre de 1973, según confirmó Fernando Sáez, el director ejecutivo de la Fundación Pablo Neruda. El entierro previsto para abril será "una ceremonia respetuosa" para el poeta, que "merece descansar en paz" donde "él pidió ser enterrado", consideró el jefe del organismo que resguarda los intereses y difunde el trabajo del autor.

Tras su fallecimiento, a los 69 años, los restos de Neruda fueron inhumados en una tumba prestada por una familia amiga en el Cementerio General de Santiago, Chile, donde no hubo ningún tipo de honores oficiales por parte de quienes habían derrocado a su amigo, el presidente Salvador Allende. Sin embargo, en un abierto desafío a la recién instaurada dictadura, centenares de personas acompañaron entonces a pie hasta el cementerio el funeral, que se inició en la casa del poeta en Santiago, también hoy convertida en museo,

Restaurada la democracia, el cadáver de Neruda fue exhumado y trasladado al ex Congreso Nacional, que había sido cerrado por Pinochet tras el golpe. Allí se le rindió un homenaje póstumo. Tras la ceremonia, los restos fueron trasladados hasta la Isla, donde se creía que permanecerían para siempre, tal cual lo había expresado el poeta en una de sus Disposiciones incluidas en el "Canto General", una de sus obras cumbres:"Compañeros, enterradme en Isla Negra, frente al mar que conozco, a cada área rugosa de piedras y de olas que mis ojos perdidos no volverán a ver.", pidió Neruda.

La decisión de exhumar su cuerpo la adoptó el juez hace casi tres años, después de que el chofer del poeta, Manuel Araya, insistiera en que la salud del escritor empeoró después de que le inyectaran en la Clínica Santa María, hasta donde llegó gravemente enfermo, una sustancia desconocida, presumiblemente dipirona.

Agencia DPA

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