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Mubarak maniobra y busca dividir a la disidencia
Las manifestaciones en la plaza Tahrir siguen siendo imponentes. Miles rezaron ayer y otros marcharon alrededor del campamento en la zona central de la explanada.
Distintas posturas de apoyo y rechazo a esas negociaciones nacieron hasta entre miembros de las mismas organizaciones, incluidos la islamista HM y la Asamblea General para el Cambio, que apoya al Premio Nobel de la Paz Mohamed el Baradei.
«No hay un marco global para todas las fuerzas políticas. La Asamblea Nacional para el Cambio tiene posturas diferentes (sobre el diálogo), entre el rechazo y la aceptación», afirmó ayer Hasan Nafae, próximo a El Baradei.
Según Nafae, «ya no hay una Asamblea Nacional para el Cambio e incluso El Baradei ha dicho varias veces que no es él su presidente, aunque él, como otros, colaboró en ella».
Según se consolidaba la revuelta popular del 25 de enero, los convocantes coincidían en que solo dialogarían con las autoridades a partir de la renuncia de Mubarak, en el poder desde 1981.
Pero varios dirigentes de la oposición participaron el domingo en una reunión con el vicepresidente Omar Suleimán, nombrado por Mubarak, aún en el poder y con un enorme retrato del cuestionado mandatario presidiendo la sala donde se celebró la reunión.
Entre ellos se encontraban representantes de la HM, un grupo proscripto pero semitolerado por el régimen, aunque según dijeron veteranos dirigentes de esa formación, Egipto «vive en una nueva legitimidad» y deben aprovechar este momento.
Pero esa línea no parecen compartirla jóvenes de la organización islámica, que creen que esas negociaciones «no tienen beneficios». «Por supuesto estamos en contra de cualquier diálogo hasta que se vaya Mubarak, porque es una pérdida del tiempo», afirmó el coordinador de los jóvenes de la HM, Moez Abdel Karim.
Algunas figuras importantes de la oposición egipcia quedaron al margen de este diálogo, pero otros, en cambio, aunque sí fueron invitados, decidieron no asistir, como el Movimiento 6 de Abril, que inició las protestas contra el régimen.
Un portavoz de ese grupo, Mohamed Adel, indicó que la postura de su organización y de otros colectivos de jóvenes es la original.
«Estamos en contra del diálogo hasta que se vaya Mubarak», afirmó Adel. También dijo que, aunque algunos jóvenes acudieron ayer a la reunión de Suleimán, «no volverán otra vez a las negociaciones». «Nos han pedido disculpas por haber participado en el diálogo y nos dijeron que fue mentira y que no es útil», agregó Adel.
Por su parte, El Baradei, una figura política con más eco fuera del país que dentro de Egipto, admitió que no había sido invitado a este diálogo y calificó la negociación como «un proceso opaco». «Nadie sabe quién está conversando con quién en esta etapa. El proceso está siendo manejado por el régimen saliente sin involucrar a la nueva oposición o al resto de la gente», afirmó El Baradei en declaraciones a la cadena de televisión estadounidense CBS.
Un día después de iniciado el diálogo, el régimen anunció los aumentos, que entrarán en vigor el próximo 1 de abril. «Los aumentos de las jubilaciones le cuestan al Tesoro 6.500 millones de libras egipcias (u$s 1.000 millones)», precisó el ministro de Finanzas, Samir Radwane.
El Gobierno aprobó también por la creación de un fondo de 5.000 millones de libras (u$s 840 millones) para compensar a los propietarios de comercios, de fábricas y de vehículos, víctimas de robos y de vandalismo durante las manifestaciones contra las autoridades. «El Gobierno se preocupa del ciudadano egipcio y quiere mejorar su nivel de vida», declaró el primer ministro Ahmad Shafiq, inusualmente amable.
Mientras tanto, la plaza Tahrir, convertida en símbolo de la protesta en El Cairo, seguía ayer ocupada por manifestantes. La ciudad, de 20 millones de habitantes, retomaba paulatinamente cierto aspecto de normalidad, con la reapertura de muchos comercios y bancos, y el restablecimiento de la circulación en los puentes y en las rutas desde el domingo.
La Bolsa de El Cairo, cerrada desde el 30 de enero, reabrirá el 13 de febrero, informó la dirección de la plaza bursátil.
Los enfrentamientos entre policías y manifestantes durante los primeros días de la protesta, y entre militantes pro y anti-Mubarak el 2 de febrero, dejaron al menos 300 muertos, según un balance no confirmado de la ONU, y miles de heridos.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA


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