9 de diciembre 2011 - 00:00

Música y poemas en homenaje al Nobel Tranströmer

Estocolmo - La música, el canto y la lectura de sus poemas sustituyeron el martes las palabras del poeta sueco Tomas Tranströmer, en la tradicional lectura del Premio Nobel de Literatura, en la que, se leyó una de sus poesías en castellano.

Tranströmer (Estocolmo 1931) sufrió una accidente cerebral en 1990, lo que dejó reducida su habla y su movilidad, de ahí que la lectura que cada año hace en la Academia Sueca el laureado en Literatura haya consistido este año en un acto de homenaje al que asistieron el poeta y su mujer, Mónica.

El Coro de Cámara Gustaf Sjökvist, varios actores y el Quinteto de cámara de Uppsala dieron vida a los poemas del Nobel, cuya voz se pudo escuchar recitando «Soledad» (1996) y «Schubertiana» (1978) gracias a unas grabaciones antiguas.

Los asistentes al acto recibieron de pie y en absoluto silencio la entrada de Tranströmer, quien iba en silla de ruedas y sujetaba un bastón en la mano derecha.

Uno de los momentos más emocionantes fue cuando la voz de Tranströmer, en una grabación, comenzó a recitar su poema «Soledad» de su libro «Tañidos y huellas», que se leyó en seis idiomas, sueco, rumano, árabe, chino y español, para reflejar la internacionalidad de la poesía del Nobel, traducido a más de 50 lenguas..

Durante la presentación del acto, el secretario permanente de la Academia Sueca, Peter Englund, glosó la figura del poeta sueco, quien ha sido merecedor del Nobel de Literatura porque «a través de sus imágenes translúcidas y condensadas da acceso a una nueva realidad».

Englund señaló que «la buena poesía es algo poderoso. Puede cambiar nuestra visión del mundo, hacerla más clara, más concisa, más comprensible. Y para siempre».

Además de la lectura de una docena de textos del Nobel, pertenecientes a libros como «La góndola fúnebre» (1996) o «El cielo a medio hacer» (1962), el acto también contó con la interpretación de dos pasajes musicales, uno de Liszt y otro de Schubert.

De esta manera, quedó patente la predilección de Tranströmer por la música, su otra gran pasión además de la poesía, que se dedica a escuchar con mayor intensidad desde que en 2004 publicó «El gran acertijo», con el que dio por cerrada su obra poética.

El poeta recibirá mañana el Premio Nobel junto al resto de galardonados.

Agencia DPA

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