El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abas Araqchi, a cargo del equipo negociador iraní, advirtió ayer varias veces que a su país se le están haciendo pedidos desproporcionados. "Además, en primer lugar se debe respetar nuestro derecho al enriquecimiento de uranio", afirmó y agregó que "no podemos prever lo que ocurrirá mañana (viernes)".
Ayer, la jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton encabezó el grupo 5+1 (formado por los cinco países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) y se encontró en varias oportunidades con el canciller iraní, Mohamed Yavad Zarif. Luego presentó a los representantes de las potencias el contenido de esas reuniones.
El portavoz de Ashton, Michael Mann, dijo que las conversaciones fueron "amplias y detalladas", porque se están esforzando por lograr avances. Pero "como siempre, el diablo mete su cola en los detalles", indicaron fuentes de la delegación.
El grupo 5+1 quiere que Irán ponga fin al enriquecimiento de uranio al 20% y que frene la construcción del reactor de agua pesada de Arak. A cambio, las potencias internacionales estarían dispuestas a suavizar las sanciones económicas. De acuerdo con la embajadora estadounidense en la ONU, Samantha Power, el alivio de sanciones propuesta a la República Islámica rondaría los 6.000 millones de dólares. No obstante recordó que la cesión de disposiciones puede "ser revertida inmediatamente" en caso de que en el futuro el régimen iraní no cumpla con el pacto.
El Senado estadounidense estudiará en diciembre un nuevo paquete de sanciones económicas contra Irán, anunció el jefe demócrata, Harry Reid. "Apoyamos estas negociaciones", dijo, pero agregó que "debemos estar preparado para examinar un nuevo proyecto bipartidista de sanciones".
Teherán, por su parte, quiere que se mantenga su derecho a tener un programa atómico civil. "Si ellos sólo levantan unas pocas sanciones, entonces nosotros también haremos poco a cambio", afirmó Araqchi. "Actualmente hay muchas coincidencias, pero también aún diferencias", añadió, sin brindar detalles. "El principio de enriquecimiento no es negociable, pero podemos hablar del volumen, del nivel y del lugar", señaló, abriendo así la puerta a un compromiso.
Uno de lo principales asuntos en discusión es el problema del futuro de las reservas iraníes de uranio enriquecido al 20% (el umbral que permite obtener rápidamente un porcentaje del 90%, con el que ya se puede fabricar una bomba nuclear).
En la ronda de negociaciones anterior, hace poco más de una semana, estuvo a punto de alcanzarse un acuerdo que quedó pospuesto en el último momento por la insistencia de Francia en lograr más concesiones de Irán respecto del reactor de Arak.
Por su parte, el Parlamento iraní anunció que revisará los acuerdos de colaboración con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) si no se alcanza un acuerdo en materia nuclear con el grupo 5+1. "Declaramos que los iraníes nunca abandonarán sus derechos nucleares y los poderes occidentales (...) deben saber que esta ventana no permanecerá abierta siempre y que, si es una estrategia para ganar tiempo, el Parlamento irá contra la cooperación con el AIEA", se indica en un escrito aprobado por los legisladores, según la agencia local Mehr.
En tanto, Israel advirtió que nunca permitirá que los iraníes posean una bomba atómica. "Prometo que Irán no tendrá el arma nuclear", aseguró ayer el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al hablar ante la comunidad judía en Moscú, tras denunciar las declaraciones que realizó ayer el guía supremo de Teherán, ayatolá Alí Jameneí, quien declaró el miércoles que el Estado judío está "condenado a la desaparición".
| Agencias AFP, EFE y DPA |


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