22 de octubre 2015 - 00:00

Soldados israelíes mataron a judío en confuso episodio

Jerusalén y Berlín - Un judío israelí murió ayer en Jerusalén por disparos de las fuerzas de seguridad que lo confundieron con un terrorista, un hecho que generó conmoción y que demuestra el elevado nivel de tensión causado por la nueva ola de violencia entre israelíes y palestinos.

El incidente ocurrió en la noche, cuando un hombre, identificado luego como judío israelí por los servicios de emergencia, exigió a dos soldados sus identificaciones en un colectivo en Jerusalén. Los dos agentes consideraron sospechosa la situación y, a su vez, le pidieron sus documentos. La víctima se negó a entregarlos y forcejeó con ambos uniformados, intentando quitarle el arma a uno de ellos por lo que el otro efectivo decidió abrir fuego, causándole la muerte.

Yehuda Meshi Zahav, jefe de los servicios de emergencia, afirmó al diario The Jerusalem Post que cuando llegó al lugar "parecía ser un ataque terrorista estándar, un intento de apuñalamiento". "Quería cubrir el cuerpo con una bolsa negra (reservada a los terroristas) y mientras lo cuidaba vi que se trataba de un judío, y que era un error hablar de un terrorista", agregó y contó que entonces notificó a la Policía y cambiaron la bolsa por una blanca para cadáveres.

El hecho es, para analistas, una demostración de la tensión con la que viven soldados e israelíes estos momentos de ataques espontáneos de "lobos solitarios" palestinos, principalmente cometidos con cuchillos o atropellos contras las fuerzas de seguridad o judíos ortodoxos.

Ayer un palestino murió y otro fue detenido tras apuñalar y herir a una soldado israelí en las proximidades del asentamiento judío ilegal ante la ley internacional de Geva Benjamin, en Cisjordania. Mientras en las proximidades de Hebrón, cuatro israelíes resultaron heridos en un presunto atropello intencionado.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, durante su conferencia conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel, ayer en Berlín, defendió las medidas de seguridad implementadas para frenar los atentados. Puntualmente fue consultado por la pared levantada para dividir parte de Jerusalén. "No es un muro, sino un impedimento físico" de siete metros de alto, una medida "razonable" porque hay ciudadanos israelíes que están siendo atacados con "piedras y cócteles molotov" por palestinos.

Además, reiteró que la prioridad es acabar con el "terrorismo" y la violencia, y lamentó que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) no haya condenado ningún ataque. Agregó que no se puede avanzar en la reconciliación sin acabar primero con el "odio" contra su pueblo.

Merkel, por su parte, reiteró su convencimiento de que el conflicto entre Israel y Palestina sólo se podrá solventar por la vía del diálogo y que, a su juicio, la solución adecuada es la de los dos Estados.

En tanto, el Ministerio israelí de Relaciones Exteriores emitió ayer un comunicado rechazando "totalmente la vergonzosa" resolución de la Unesco sobre los lugares santos de Jerusalén, que "tiene como objetivo transformar el conflicto entre israelíes y palestinos en un choque de religiones".

El comité ejecutivo de la oficina dependiente de la ONU aprobó una resolución que condenó la gestión israelí en la Explanada de las Mezquitas y las restricciones a la libertad de culto. El texto, sin embargo, excluyó a último momento un pasaje que definía el Muro de los Lamentos como parte integrante de la mezquita de Al Aqsa.

Agencias EFE, ANSA y AFP, y Ámbito Financiero

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