"Llamo a los países miembros a que el 14 de septiembre acepten la propuesta de la Comisión (órgano ejecutivo de la UE) para el reasentamiento urgente de un total de 160.000 refugiados", dijo Juncker durante el discurso del estado de la UE que pronunció ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo. El próximo lunes 14 los ministros de Interior celebrarán una reunión de urgencia para abordar la crisis de refugiados. Según el sistema de cuotas presentado por la Comisión, los países que más personas tendrían que recibir de los 120.000 son Alemania (31.443), Francia (24.031) y España (14.931). En total se reubicaría a 15.600 refugiados procedentes de Italia, 50.400 de Grecia y 54.000 de Hungría. Para fijar el reparto de cuotas entre el resto de naciones, el organismo presidido por Juncker tuvo en cuenta la población de los países, el Producto Bruto Interno (PBI), el nivel de desempleo y el promedio de las anteriores solicitudes de asilo en cada uno de ellos. Si, por motivos justificados y objetivos como, por ejemplo, una calamidad natural, un Estado no puede participar de manera temporal en todo o parte al reparto, deberá dar una contribución financiera al presupuesto comunitario por un importe del 0,002% de su PBI.
Pero poco después del discurso de Juncker, Dinamarca suspendió la conexión ferroviaria con Alemania por tiempo indeterminado: entre Flensburg, en el estado de Schleswig-Holstein, y Padborg, en la frontera, no circularán más trenes por indicación de la Policía, informó un portavoz de la empresa de ferrocarriles danesa DSB. Lo mismo pasará con los ferries que unen la isla alemana de Fehmarn y Rødby, en la isla Lolland, Dinamarca.
El nuevo Gobierno danés sigue una línea dura en materia de refugiados. Dinamarca, Reino Unido e Irlanda tienen el derecho a decidir si quieren participar en el sistema de reparto de refugiados sobre la base de cláusulas especiales que tienen con la UE. Hasta el momento, los países del este de Europa rechazaron aceptar cuotas obligatorias.
"No es momento de asustarse. Es momento de actuar con decisión y valentía", apuntó Juncker durante su discurso. Los países del bloque tienen los medios y posibilidades para ayudar a las "personas que huyen de la guerra, el terror y la represión", advirtió. "Es cierto que hay un importante número de refugiados sin precedente que viene hacia Europa. Sin embargo, sólo representan el 0,11 por ciento del total de la población europea", recordó, mientras que en Líbano ese porcentaje asciende al 25%. Se trata de "una cuestión de humanidad y dignidad humana", afirmó.
El político luxemburgués pidió que la religión no juegue ningún papel a la hora de decidir a quién se da la bienvenida en el continente. "Deberíamos recordar bien que Europa es un continente donde casi todo el mundo fue refugiado alguna vez", añadió, recordando a quienes huyeron de conflictos en Francia, Alemania, España, Hungría, la República Checa, Polonia y la antigua Yugoslavia.
La semana pasada, el primer ministro húngaro, Víktor Orbán, que se opone a las cuotas obligatorias por país, dijo que la llegada masiva de migrantes amenaza las "raíces cristianas" de Europa.
En Francia, adonde llegó este miércoles el primer contingente de unos 1.000 exiliados, algunos alcaldes se pronunciaron por recibir únicamente a cristianos. En el caso del pueblo de Charvieu-Chavagneux (este), el consejo municipal decidió que sólo recibirá a cristianos. "Los cristianos no ponen en peligro la seguridad de los demás", afirmaron los ediles, aludiendo a los ataques yihadistas en Francia desde principios de año. Los cristianos "no atacan trenes armados con kalachnikovs", "no asesinan a periodistas" ni "decapitan a su jefe, como hemos visto a unos kilómetros de nuestro pueblo", indicaron en referencia a sucesos recientes.
Ante las disputas entre los miembros de la UE respecto de la actual crisis, Juncker alertó: "Falta Europa y falta Unión en esta Unión Europea".
Respecto de la valla en la frontera con Serbia levantada por Hungría, Juncker señaló que los países de la UE deben asegurar sus fronteras, pero que hay que buscar alternativas mejores. "No necesitamos cortinas de hierro, necesitamos voluntad de hierro para resolver esta crisis", sostuvo Juncker. Hungría tiene un problema serio y hay que apoyar a ese país, añadió.
| Agencias DPA, AFP, ANSA, EFE y Reuters |


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