24 de agosto 2026 - 08:49

Irán descubrió una enorme reserva de gas en plena guerra económica con EEUU: cuánto vale

El ministro de Petróleo iraní anunció el descubrimiento de más de 7,5 billones de pies cúbicos de gas en la provincia de Fars. El hallazgo se produce mientras Washington prepara nuevas sanciones contra Teherán.

El nuevo yacimiento fue localizado en el sur de la provincia de Fars y contiene más de 7,5 billones de pies cúbicos de gas. El anuncio llega días después de que Washington amenazara con profundizar la presión financiera sobre Teherán.

El nuevo yacimiento fue localizado en el sur de la provincia de Fars y contiene más de 7,5 billones de pies cúbicos de gas. El anuncio llega días después de que Washington amenazara con profundizar la presión financiera sobre Teherán.

Bloomberg

El ministro de Petróleo iraní, Mohsen Paknejad, informó que el nuevo yacimiento, ubicado en la provincia de Fars, contiene más de 7,5 billones de pies cúbicos de gas natural. De ese volumen, alrededor de 5,7 billones de pies cúbicos serían recuperables.

El funcionario destacó además que se trata de gas dulce, es decir, con bajos niveles de sulfuro de hidrógeno, una característica que permitiría reducir los costos de desarrollo y operación del yacimiento. El campo también contiene cantidades significativas de condensados de gas, que podrían generar ingresos por decenas de miles de millones de dólares.

Según las autoridades iraníes, las reservas recuperables serían equivalentes al volumen necesario para abastecer durante unos 15 años una fase del gigantesco yacimiento South Pars, uno de los principales activos gasíferos del país.

El hallazgo se produce en plena ofensiva económica de Estados Unidos

El anuncio llega en un momento particularmente delicado para la economía iraní. Estados Unidos prepara nuevas sanciones contra Teherán y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anticipó lo que denominó un “Día D económico”, con medidas destinadas no solamente contra Irán sino también contra países y empresas que mantengan vínculos comerciales con el régimen.

El hallazgo se produce mientras Estados Unidos prepara una nueva ofensiva de sanciones contra Teherán. El yacimiento contiene además gas condensado que, según Irán, podría sumar decenas de miles de millones de dólares a sus recursos.

El hallazgo se produce mientras Estados Unidos prepara una nueva ofensiva de sanciones contra Teherán. El yacimiento contiene además gas condensado que, según Irán, podría sumar decenas de miles de millones de dólares a sus recursos.

Washington ya había anunciado que avanzaría con “las sanciones más duras de la historia” contra Irán. Bessent sostuvo que la estrategia busca aumentar la presión económica sobre Teherán y advirtió especialmente sobre los países que continúen funcionando como una vía de financiamiento para la economía iraní.

La ofensiva se suma al bloqueo y a las restricciones sobre el comercio de hidrocarburos iraníes. El conflicto también impactó sobre el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas. La reducción del tránsito por esa vía ya generó presión sobre los mercados energéticos internacionales.

Una reserva estratégica para Irán

El descubrimiento representa para Teherán un potencial activo estratégico en un momento en el que el país enfrenta fuertes restricciones financieras, problemas en sus exportaciones de hidrocarburos y una profunda depreciación de su moneda. Sin embargo, el hallazgo no implica ingresos inmediatos. La eventual incorporación del gas a la producción comercial requerirá inversiones e infraestructura y podría demandar varios años.

Irán cuenta con algunas de las mayores reservas de gas del mundo, aunque las sanciones y las dificultades para atraer inversiones extranjeras limitaron durante años su capacidad para desarrollar plenamente esos recursos.

El anuncio del nuevo yacimiento adquiere así una dimensión adicional: mientras Washington busca estrangular financieramente a Teherán, el régimen iraní intenta mostrar que conserva una importante capacidad energética y recursos suficientes para sostener su economía a largo plazo.

En paralelo, las tensiones continúan alrededor del estrecho de Ormuz. Teherán amenazó con interrumpir las exportaciones de petróleo del Golfo si Estados Unidos profundiza la guerra económica, elevando el riesgo de un nuevo impacto sobre el mercado energético global.

En términos económicos, el dato central es que Irán suma potencial energético justo cuando comienza una nueva etapa de la confrontación con Washington: la guerra pasa cada vez más del terreno militar al financiero y energético.

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