23 de agosto 2026 - 19:35

Hackers proiraníes provocaron el cierre durante cuatro días de una central eléctrica británica

Un grupo de piratas informáticos vinculado a Teherán habría dejado fuera de servicio durante cuatro días a un pequeño generador del Reino Unido. El episodio es interpretado como una posible escalada de las amenazas informáticas vinculadas a la república islámica

Hackers proiraníes provocaron el cierre durante cuatro días de una central eléctrica británica.

Hackers proiraníes provocaron el cierre durante cuatro días de una central eléctrica británica.

Un grupo de hackers vinculados a Irán habría provocado el cierre durante cuatro días de una central eléctrica del Reino Unido el mes pasado, según informó este domingo la prensa británica. Hasta el momento, no trascendió qué instalación fue afectada por el ataque.

Desde el Departamento de Seguridad Energética británico señalaron que el incidente afectó a un generador de pequeña escala y remarcaron que en ningún momento estuvo en riesgo el funcionamiento del sistema eléctrico general.

“Reino Unido tiene un sistema eléctrico muy resistente”, afirmó un portavoz del organismo, quien aseguró que las autoridades trabajan junto al sector energético para reforzar la protección de las infraestructuras críticas, según la información publicada por The Sunday Telegraph. Por su parte, el Centro Nacional de Seguridad Informática británico (NCSC) no habría recibido notificaciones relacionadas con apagones.

Un grupo de piratas informáticos vinculado a Teherán habría dejado fuera de servicio durante a un pequeño generador del Reino Unido.

Un grupo de piratas informáticos vinculado a Teherán habría dejado fuera de servicio durante a un pequeño generador del Reino Unido.

Un ataque en medio de las tensiones con Irán

El episodio es interpretado como una posible escalada de las amenazas informáticas vinculadas a Irán, en un contexto de creciente tensión entre Teherán y Londres. El gobierno británico había autorizado a EEUU a utilizar bases militares en su territorio para lanzar operaciones calificadas como “defensivas” contra Irán.

Desde la oposición conservadora advirtieron que el incidente podría ser una señal de “un nuevo tipo de guerra” y reclamaron una mayor protección de la infraestructura energética del país.

“El mundo se vuelve más peligroso y por eso necesitamos dar prioridad a nuestra seguridad energética”, sostuvo la portavoz conservadora Claire Coutinho, citada por The Guardian.

Por el momento, las autoridades británicas no atribuyeron oficialmente el ataque a un grupo específico ni informaron si se produjeron daños adicionales en la infraestructura afectada.

Donald Trump volvió a reclamar el control de Ormuz e Irán redobló su presencia militar en la región

Donald Trump, volvió a reivindicar el estrecho de Ormuz como “un territorio estadounidense”, mientras Irán aseguró que mantiene capacidad para controlar la estratégica vía marítima y anunció un mayor desarrollo de su arsenal militar. La tensión creció luego de que casi 40 petroleros lograran atravesar el estrecho durante la noche bajo un operativo coordinado por Washington.

Según medios estadounidenses, los buques utilizaron el canal más profundo de la zona y transportaron unos 16 millones de barriles de petróleo. El tránsito fue posible gracias a un dispositivo organizado por Estados Unidos para facilitar el paso de los barcos por la ruta ubicada frente a las costas de Omán.

El esquema establece que los petroleros circulen durante la noche en dos filas, una de entrada y otra de salida, mientras aviones de la Fuerza Aérea estadounidense realizan tareas de protección ante posibles ataques con drones o misiles de crucero.

La operación se puso en marcha después de una serie de acciones militares del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), que afectaron radares y sistemas iraníes de vigilancia marítima. Aun así, el volumen de petróleo que logra salir por el estrecho representa alrededor de la mitad del nivel registrado antes de la guerra, con unos 10 millones de barriles diarios.

Irán, por su parte, habría autorizado de manera excepcional el paso de varios petroleros iraquíes, luego de los pedidos realizados por Bagdad. Al mismo tiempo, las autoridades iraníes sostienen que todavía pueden vigilar el tráfico marítimo y respondieron con el lanzamiento de drones y misiles hacia las rutas utilizadas por los barcos.

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