Una tecnología desarrollada en la Argentina para mejorar el rendimiento de los pozos no convencionales se destacó en Houston, Estados Unidos, uno de los principales centros mundiales de la industria energética. Neolift fue seleccionada entre las diez finalistas del Startup Village de la Society of Petroleum Engineers (SPE) y Rice University, y obtuvo dos de los tres reconocimientos de la competencia, en una edición que reunió a startups especializadas en inteligencia artificial, robótica y análisis de datos aplicados al sector.
Tecnología nacida en Vaca Muerta que ganó dos premios en una competencia global de energía en Houston
La empresa argentina llegó por primera vez a la final del Startup Village, organizado por la Society of Petroleum Engineers y Rice University, y obtuvo los reconocimientos Rising Star y People’s Choice. Su desarrollo combina equipos para pozos no convencionales, ciencia de datos e inteligencia artificial para mejorar la producción y reducir fallas.
-
Vaca Muerta: los bancos advierten que el financiamiento debe llegar a toda la cadena de valor
-
AOG Patagonia 2026 cerró con más de 26.000 visitantes y una cifra récord de reuniones de negocios
Con sus dos premios en el Startup Village, Neolift llevó esa apuesta al centro de la industria global.
La compañía argentina recibió los premios Rising Star y People’s Choice, este último como resultado de la votación del público. Las distinciones fueron entregadas por Jennifer Miskimins, presidenta de la SPE, la asociación internacional de profesionales del upstream que cuenta con casi 130.000 miembros en 148 países.
La participación de Neolift marcó un hito para la innovación local: fue la primera vez que una empresa argentina con tecnología surgida de la experiencia de Vaca Muerta llegó a la final de esta competencia. El resultado también puso en escena el desarrollo de soluciones tecnológicas vinculadas con los desafíos operativos de los yacimientos no convencionales.
Una competencia global para las nuevas tecnologías del petróleo
El certamen se realizó en el marco del Annual Technical Conference and Exhibition (ATCE), el encuentro anual de la SPE, considerado uno de los principales eventos técnicos internacionales de la industria del petróleo y el gas. La competencia Startup Village convoca a emprendimientos tecnológicos que buscan resolver problemas concretos del sector y los enfrenta a un jurado integrado por inversores, representantes de compañías operadoras y especialistas.
Neolift compartió la instancia final con otras nueve empresas: BigMachine AI, Focis AI, Permica AI, gAIn.Energy, dataVEDiK, Agellus Tank Robotics, HyReveal, Nano Gas Environmental y Resollant. Las propuestas abarcaron áreas como inteligencia artificial, robótica y procesamiento de datos, en un escenario donde la innovación tecnológica gana peso para mejorar la eficiencia y la productividad de las operaciones.
El doble reconocimiento obtenido por la firma argentina se produjo en Houston, una ciudad estrechamente vinculada con el desarrollo del shale estadounidense. El resultado puso el foco en la capacidad de una compañía surgida en la Argentina para competir en un ámbito internacional con soluciones diseñadas a partir de los problemas que presenta la explotación de recursos no convencionales.
La tecnología de Neolift para producir más y reducir fallas
El desarrollo de Neolift apunta a un desafío que adquiere cada vez más relevancia a medida que maduran los yacimientos de shale: mantener y mejorar la producción de los pozos durante el resto de su vida útil. La expansión de esta actividad en Estados Unidos dejó más de 100.000 pozos de shale maduros, según la información difundida por la empresa, y puso en primer plano la necesidad de optimizar su funcionamiento.
De acuerdo con la compañía, muchos de los sistemas de bombeo utilizados en estos pozos fueron diseñados décadas atrás para perforaciones verticales y condiciones más estables. Las características de los pozos no convencionales, con trayectorias complejas y condiciones variables, requieren soluciones capaces de adaptarse a una operación más exigente.
La propuesta combina tres componentes. El primero son máquinas diseñadas específicamente para las condiciones de los pozos no convencionales. El segundo es un sistema de ciencia de datos que interpreta en tiempo real lo que ocurre en el interior del pozo a lo largo de su trayectoria. El tercero es la inteligencia artificial, que utiliza esa información para ajustar automáticamente cada carrera de la bomba.
El objetivo es adaptar el funcionamiento del sistema a las condiciones de cada pozo, mejorar la producción y disminuir las fallas. La integración de equipos, datos e inteligencia artificial busca convertir la información operativa en decisiones que puedan ejecutarse de manera automática, sin depender exclusivamente de ajustes manuales.
La empresa atribuye el desarrollo a años de investigación, estudio y trabajo en pozos complejos. Esa experiencia constituye la base de una tecnología que busca responder a una necesidad de la industria global, más allá de su aplicación inicial en los campos argentinos.
Vaca Muerta como plataforma de innovación
Para Eugenio Ferrigno, fundador de Neolift, el resultado obtenido en Houston representa un reconocimiento al trabajo tecnológico desarrollado en la Argentina y a la experiencia acumulada en los yacimientos patagónicos.
“Vaca Muerta no es solo un recurso. Es un laboratorio de innovación de nivel mundial”, afirmó. Y agregó: “Que el país que inventó el shale reconozca lo que estamos creando en la Patagonia demuestra que el talento argentino puede competir y ganar en las grandes ligas”.
La distinción llega en un contexto en el que la industria energética busca elevar la productividad, extender la vida útil de sus activos y reducir los costos asociados con las fallas y las interrupciones operativas. En ese escenario, las tecnologías capaces de mejorar el desempeño de los pozos maduros pueden tener aplicaciones en distintos desarrollos no convencionales.
El reconocimiento internacional también muestra cómo los desafíos operativos de Vaca Muerta pueden funcionar como punto de partida para generar conocimiento y soluciones exportables. En lugar de limitarse a incorporar tecnología desarrollada en otros mercados, empresas argentinas buscan crear herramientas propias para resolver problemas de la producción de hidrocarburos.
Con sus dos premios en el Startup Village, Neolift llevó esa apuesta al centro de la industria global. El resultado no implica por sí solo una adopción internacional de su tecnología, pero le otorga visibilidad ante actores relevantes del sector y pone en relieve el potencial de los desarrollos surgidos de la experiencia técnica acumulada en la Argentina.



