17 de enero 2006 - 00:00

Amelita Baltar para placer de tangueros

La personal cantante inició una atractiva serie de showsíntimos en Clásica y Moderna con un repertorio de clásicosdel tango, temas de Astor Piazzolla y hasta algúnbolero.
La personal cantante inició una atractiva serie de shows íntimos en Clásica y Moderna con un repertorio de clásicos del tango, temas de Astor Piazzolla y hasta algún bolero.
Actuación de Amelita Baltar (voz). Con Aldo Saralegui (piano). (Clásica y Moderna, todos los viernes).

Amelita Baltar tiene el oficio de quien ha recorrido muchísimos escenarios y ha transitado la música al lado de grandes artistas. Pero además, es parte de Buenos Aires, conoce profundamente sus raíces y sus expresiones sonoras y, sobre todo, tiene el talento suficiente como para seguir siendo una de las cantantes más importantes que tiene el tango porteño.

Con mucho tiempo de ausencia en los discos -tiene grabado un álbum en vivo que está esperando ser editado- y por el puro placer de presentarse frente al público, la cantante, que fue una de las principales voces de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer, acaba de iniciar un ciclo en Clásica y Moderna. Allí, en el espacio pequeño, muy cerca del público, Amelita se siente muy cómoda. Habla con la gente, relata anécdotas, refiere hechos de la realidad o de su vida privada. Y esas palabras le van sirviendo como introducción o epílogo para una lista de temas que pasa por grandes poesías de Discépolo («Martirio», « Canción desesperada», «Uno»), temas muy clásicos como «Los mareados», «Madame Ivonne», «La última copa» o «Gricel», y, por supuesto, algunos títulos de Piazzolla: «Balada para mi muerte», «La última grela», «Balada para un loco» y «Campo, camino y amor», sobre poesía de AtahualpaYupanqui. Pero también incluye el bolero «Usted»; «El corazón al sur», en homenaje a Eladia Blázquez y «La vitrina», una milonga más nueva del rosarino Adrián Abonizio.

Baltar
nunca se ha destacado por la limpieza de su voz. Y a esta altura, sus pequeñas desafinaciones y su pelea con las notas más agudas son parte de su estilo. Porque todo lo que carece en el terreno técnico lo completa, sobradamente, con su habilidad para salir de los problemas y, fundamentalmente, con su energía, su entrega y su indudable honestidad artística.

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