Años de espera llegaron a su fin durante la noche del miércoles en el Estadio Único de La Plata. BTS debutó en la Argentina con un espectáculo que combinó la precisión de sus coreografías con la cercanía de sus siete integrantes. Del otro lado, un público que cantó y bailó todo el repertorio convirtiendo la primera visita de la banda al país en una celebración compartida.
Desde su debut en 2013, la agrupación más emblemática del K-pop había pasado cerca varias veces: antes de esta gira, visitó Brasil en cuatro oportunidades y Chile en dos. La Argentina seguía pendiente, aunque uno de sus integrantes, Jin, ya había actuado en el país en 2022, cuando presentó The Astronaut junto a Coldplay en River. Esta vez llegaron los siete.
Por eso, la presentación de ARIRANG, el disco que marca su regreso tras el servicio militar obligatorio en Corea del Sur, adquirió acá un sentido particular. Lo que para la banda es un reencuentro, para sus seguidores argentinos también era una primera vez.
BTS debutó en la Argentina ante un Estadio Único de La Plata colmado.
HYBE/BIGHIT MUSIC
ARIRANG marcó el pulso de la primera noche
Hooligan abrió la noche con los siete sobre el escenario 360°. Aliens y Run BTS prolongaron ese arranque, al que se sumaron they don’t know ’bout us y Like Animals. La puesta en escena, pensada para que ningún sector quede al margen, permitió que los integrantes rotaran y repartieran su atención alrededor del estadio entre coreografías que por momentos sumaban bailarines y ampliaban el despliegue.
RM, Jin, SUGA, J-Hope, Jimin, V y Jungkook son los siete miembros, quienes llegaron con un álbum atravesado por la identidad, las raíces y la decisión de seguir juntos después de sus recorridos individuales. Ese presente ocupó buena parte del concierto, aunque los hits FAKE LOVE y SWIM permitieron tender un puente entre distintas etapas del grupo.
Después de Merry Go Round llegó la primera pausa, aunque el descanso duró poco. Not Today, MIC Drop, FYA, Burning Up (FIRE) y Body to Body pusieron a todos a cantar y saltar, con los siete desplegando sus coreografías sobre el escenario. NORMAL, más tranquila, dio un respiro en medio de ese tramo.
Para entender lo que ocurría en La Plata también había que mirar hacia las tribunas. ARMY, como se llama la comunidad de seguidores de BTS, ocupa un lugar central en esa historia. Durante años, las canciones y los contenidos del grupo circularon acá sin la posibilidad de completar la experiencia en vivo. Pero eso sí: la distancia no impidió que el vínculo creciera.
De acuerdo a Spotify, la Argentina es el octavo país que más escucha a BTS en el mundo, seis posiciones por encima de su ubicación en 2024. Entre octubre de 2025 y septiembre de 2026, sus reproducciones locales crecieron un 193% y alcanzaron los 250,6 millones. Y con el estadio colmado, los números tienen todo el sentido.
IDOL llevó ese vínculo fuera del escenario. Como ya es costumbre en esta gira, los siete bajaron y recorrieron el perímetro del campo, saludando al público de los distintos sectores. El formato de 360° tuvo ahí uno de sus mejores momentos, ya que les permitió acercarse también a quienes los seguían desde las plateas y cabeceras.
Durante IDOL, los siete integrantes bajaron del escenario y recorrieron el perímetro del campo para saludar a sus seguidores.
Juan Pablo Paredes
Después, el ARMY Time les dio total protagonismo a los seguidores. Durante ese segmento, las cámaras recorren al público y llevan sus carteles y banderas a las pantallas. Entre ellos había imágenes de los integrantes con camisetas de equipos del fútbol argentino y otras referencias a la cultura del país.
En ese tono, cinco de los siete regresaron minutos después con camisetas de la Selección, personalizadas con sus nombres y el número 10. Semanas atrás se había viralizado un video de SUGA mirando la remontada argentina ante Egipto en el Mundial 2026, en cuya final, entre la Albiceleste y España, BTS participó del espectáculo de medio tiempo.
Cinco integrantes regresaron con camisetas de la Selección argentina, personalizadas con sus nombres y el número 10.
“El mejor público” y la promesa de volver
Come Over dio paso a Butter y Dynamite, dos de sus mayores éxitos globales. A esa altura, el concierto ya había recorrido tanto el material nuevo como algunas de las canciones que extendieron su alcance mucho más allá del K-pop. Después llegó uno de los juegos de la gira: durante la prueba de sonido, a la que se accede con una entrada de mayor valor, el DJ toma nota de los pedidos que los fans llevan en sus carteles y elige dos para hacer sonar en pleno show. En La Plata, las sorpresas de la noche fueron Hold Me Tight y Dionysus.
Antes del final llegó el momento de escucharlos hablar, ya sentados sobre el escenario. Entre agradecimientos y promesas de retorno, hubo palabras en coreano con la ayuda de un traductor, pero V se animó al español y hasta incorporó una expresión bien argentina: “Fuera de joda, son el mejor público”, frase que desató la locura de los presentes. Los siete se mostraban contentos y asombrados con un público que había sostenido la intensidad durante toda la noche. Y después de tantos años de espera, ¿Cómo iba a ser de otra manera?
Please e Into the Sun cerraron la presentación. Después de tantos años de seguirlos a la distancia, el público argentino ya tenía una noche propia en la historia de BTS.
Y no fue una despedida. El grupo volverá a actuar el viernes 23 y el sábado 24 de octubre en el mismo estadio, con la particularidad de que la última fecha será transmitida en vivo en cines de todo el mundo.