Kuwait Towers, uno de los numerosos ejemplos arquitectónicos que reflejan el explosivo desarrollo de Kuwait, donde acaba de realizarse un encuentro internacional de esa disciplina.
"El parlamento diseñado Utzon, con sus grandes lonas de hormigón colgando del pórtico escultórico, ha sido enteramente restaurado de los daños de la ocupación, y continúa siendo el edificio más hermoso del país, mientras nuevos rascacielos de estilo corporativo brotan por doquier, junto a centros comerciales de aire californiano y lujo difícilmente comparables: si nos guiamos por la feria de la construcción que complementa el Congreso de la Sociedad de Ingenieros, resulta inevitable pensar que Kuwait se prepara para ser un segundo Dubai, el emirato del Golfo que actualmente sólo es superado por Shanghai en número de grúas".
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Coincidimos con estos conceptos que Luis Fernández Galiano (director de la revista catalana de arquitectura), escribió para un diario español. Incluso, parafraseando el conocido libro de Robert Venturi «Learning from Las Vegas» (Aprendiendo de Las Vegas), podríamos decir «Learning from Kuwait», por lo que surgió del desierto en cuarenta años. En la costa del Golfo Pérsico, el Estado de Kuwait limita con Irak al Norte y con Arabia Saudita al Sur. Surgió en el siglo XVI, cuando varios clanes de la tribu Al Aniza migraron hacia esa región. En los tiempos tumultuosos de la Península Arábiga durante el siglo XVII, sus tierras fueron ocupadas por distintas tribus, y eran utilizadas para el comercio de especias con la India.
En el siglo XVIII, la mayoría de la población se mantuvo gracias a la venta de perlas. Pero cuando ese cultivo se desarrolló en Japón hacia 1930, Kuwait se empobreció. En 1899, había sido convertida en un protectorado británico. Pero fue el primero de los estados árabes del Golfo Pérsico que declaró su independencia, el 19 de junio de 1961. Kuwait es hoy uno de los más ricos países de la Península, y en 1953 llegó a ser el mayor exportador de petróleo del Golfo, hecho que atrajo a muchos inmigrantes.
Tras la alianza con Irak durante la guerra irano-iraquí, Kuwait fue invadido y anexado a Irak (bajo la tiranía de Saddam Hussein), en agosto de 1990. Luego, una coalición de distintas naciones dirigidas por Estados Unidos luchó en la Guerra del Golfo para reinstaurar el Emirato de Kuwait. Hoy es un país con una gran importancia estratégica tanto desde una perspectiva militar, por su proximidad con Irak, como económica, por sus reservas de petróleo. Hay tres refinerías, en Shuaiba, Al Ahmadi y Mina Abdulla, y el ingreso per capita llega a 18.000 euros anuales.
Este desarrollo se ve reflejado en numerosos ejemplos de su arquitectura actual. Entre ellos, el complejo de la Corporación Petrolera de Kuwait, que se destaca por su estructura de dos torres semicirculares vinculadas por un ascensor central. La Cámara de Comercio e Industria, con sus muros fortificados, su patio abierto y su torre, configura la imagen islámica de los ideales de protección, unidad y comunicación. El Complejo de Automóviles BMW comprende los talleres de reparación, los depósitos de repuestos, y un Showroom destinado a la exhibición de los autos nuevos. El Complejo Comercialy Residencial Al Awadi es una torre de treinta pisos en esta ciudad pequeña pero que su centro -sobre el mar- parece un pequeño tramo de la sexta avenida de Nueva York.
El centro político es el Parlamento, ubicado en Qeblah, que fue diseñado por el arquitecto danés Jorn Utzon, muy reconocido por la Opera de Sydney obra paradigmática de esa ciudad australiana por sus singulares cascarones en forma de velas. El Parlamento, construido entre 1978 y 1986, parece una tienda abierta como símbolo de hospitalidada los visitantes que llegan a Kuwait City, capital del país con cerca de un millón de habitantes.
Al impulso de los últimos años, se ha sumado la reciente asociación entre la Sociedad de Ingenieros de Kuwait, presidida por Adel A. Al-Khurafi, y la Fundación para la Arquitectura del Aga Khan, que han auspiciado este encuentro de CICA (Comité Internacional de Críticos de Arquitectura) desarrollado por primera vez en esta región. La Fundación para la Arquitectura del Aga Khan es internacionalmente reconocida por sus lauros -creados en 1977 y concedidos desde 1980-, los premios trianuales más altos en materia de arquitectura: u$s 500.000.-que buscan contribuir al enaltecimiento del diseño islámico.
El secretario general de la Fundación, Suha Özkan, el presidente de CICA, Joseph Rykwert, y el Presidente de la Sociedad de Ingenieros, inauguraron el encuentro. Entre otros expositores, participaron Trevor Boddy ( Vancouver), que se refirió a los vínculos entre la crítica y el ejercicio profesional del arquitecto, los medios que promueven los nuevos valores y el reconocimiento de la « buena arquitectura»; Dennis Sharp (Londres), vicepresidente de CICA, inició el seminario sobre historia, contexto y rol de la crítica. Expusieron en el Coloquio los actuales directores de CICA, Louise Noelle (México), François Chaslin (París), que se refirió a las relaciones entre arquitectura y crítica; y el autor de esta nota, que presentó la X Bienal de Arquitectura de Buenos Aires. También se le entregó el Premio a la Mejor Revista, otorgado por esa Bienal a Robert Ivy, director de Architectural Record (Nueva York), órgano del American Institute of Architects. Manuel Cuadra ( Alemania), se refirió al sitio en Internet que está preparando para CICA; Ingeborg Flagge expuso la trayectoria de sus actividades como directora del Museo de Arquitectura de Frankfurt; y Maximiliano Fuksas, diseñador para el reciclaje de la Nueva Feria de Milán, habló sobre los desarrollos urbanos en Milán y en París; Rob Krier, un racionalista romántico nacido en Luxemburgo, expuso sus ideas polémicas, controvertidas y excepcionalmente creativa y sostuvo que el arte de la arquitectura, que casi había perdido su estética durante el modernismo, está reviviendo.
En el curso del encuentro se anunciaron los jurados para los Premios Aga Khan 2007: entre ellos, presidido por el A.K, figuran Omar Akbar, director del Bauhaus de Dessau, el arquitecto Jacques Herzog, de Basilea (autor con de Meuron de la Nueva Tate Gallery de Londres), Glenn Lowry, director del MoMA de Nueva York y el arquitecto Hani Rashid, socio del Grupo Asymptote, de los Estados Unidos, otro de los panelistas del Coloquio de hace pocos días.
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