Gustav Klimt: rara avis en las casas de subastas

Espectáculos

Gustav Klimt nació en las afueras de Viena el 14 de Julio de 1862 y sólo vivió 55 años. Es el más grande pintor austríaco de todos los tiempos: su pintura está cargada de símbolos y sus modelos parecen siempre mujeres fatales, con un color de piel hasta enfemizo. Su mayor obra. para la que trabajó más de una década, fue la decoración del Aula Magna de la Universidad de Viena, que desgraciadamente los nazis quemaron en su huída de la ciudad ante el avance de los soviéticos, para que ellos no se quedaran con los tesoros artísticos.

Klimt y sus contemporáneos debían vivir de la decoración y de los encargues oficiales; nadie compraba arte en su época, y los encargos de retratos eran pocos; es por eso que, junto con otros artistas, fundó el movimiento de la Secesión, que marcó el futuro de las artes en Austria. Realizaron 23 exposiciones y algunas, como la primera, con gran éxito, ya que fueron 60 mil personas y con lo recaudado hicieron un edificio para las siguientes exposiciones.

Todos los museos del mundo y los grandes coleccionistas sueñan con tener una obra de Klimt, pero su producción no es muy grande y generalmente las obras ya estan en «manos calificadas»: instituciones, museos o grandes coleccionistas que no se desprenden de ellas. En los últimos años sólo se vendieron menos de 20 pinturas en subasta; lo que sí se vende son cerca de 30 dibujos por año en valores que fluctúan entre los 10 y 100 mil dólares.

Sus obras importantes se venden en cerca de 30 millones de dólares, como el último paisaje de 1x1 metro, que alcanzó en remate los 26 millones de dólares más comisiones en noviembre de 2003 en Nueva York. Las mayores obras de
Klimt se pueden ver en el fabuloso Palacio Bellvedere en Viena, pero desde hace una semana faltan cinco de las más importantes: se las llevaron y parece que no volveránn, como en el tango.

La historia comienza en la época de los nazis (recordar que
Hitler era austríaco y pintor aficionado, y que su mano derecha Goebbels era un gran coleccionista), cuando un hombre fue obligado a vender esos cinco Klimt a precio bajo por presión nazi. Luego las obras fueron al Museo porque esa era la voluntad del propietario, pero hace unos años la nieta del que fue obligado a venderlos a bajo precio reclamó la devolución a la justicia, y asi se ha realizado dándole el derecho de tanteo o primera opción al gobierno de Austria.

Los nuevos dueños pidieron 300 millones de dólares por las cinco obras, y el Ministro de Economía dijo que no podía gastar ese dinero. Es probable que las obras se vendan en dicha cantidad, no en conjunto pero sí por separado.

Candidatos no faltan: Museo Getty, Metropolitan de Nueva York, Museo de Arte Moderno de Nueva York y, entre los particulares,
Steve Wing y cualquiera de los accionistas de Microsoft o de las petroleras que tanto han ganado.

Luego de superar la depresiónque le generó la muerte temprana de su hermano y socio en las pinturas decorativas,
Klimt pudo viajar y conocer el arte del que sólo sabía por los libros. Cuando visitó el Museo del Prado y vio la obra de Velázquez manifestó que, en el mundo, había dos pintores: el genial Diego de Velázquez y él mismo.

Sus últimos trabajos que son más ricos de color y muchas veces con fondos oro provienen de su fascinación por los fondos de las pinturas de Siena y el colorido de la escuela italiana. Sería deseable que las cinco obras se distribuyan en otros tantos museos, así la mayor cantidad de gente disfrutará de este genial y enigmático artista.

Dejá tu comentario