Inauguró muestra Arden Quin, pionero del arte rioplatense

Espectáculos

Vital y creativo a los 94, Carmelo Arden Quin presenta «Coplanales (1946-2007)», en la Casa de la Cultura en Palermo (Rufino de Elizalde 2831). Nacido en Rivera, Uruguay, en 1913, se radicó en Buenos Aires, en 1938, donde animó a los incipientes artistas -bien menores que él con quienes fundó «Arturo». Arden Quin fue co-fundador de MADI que fue parte fundamental de la abstracción junto con la Asociación Arte Concreto-Invención y el Perceptismo.

Poeta y pintor, se destacó como activo participante de la vanguardia artística de la década del '40, en la que empezó la consolidación del arte argentino. En esos años se produjo un acercamiento nunca visto de pintores, escultores, arquitectos, músicos y poetas alrededor de comunes objetivos de ruptura. En el caso del arte, es tan nítido el corte con el pasado que estableció un giro copernicano en la historia de nuestras manifestaciones estéticas. Los hitos de entonces fueron el Manifiesto de los Jóvenes contra la figuración, emitido en 1941 por Claudio Girola, Alfredo Hlito y Tomás Maldonado (todos ellos, menores de 20 años); la edición en Buenos Aires, en 1943, de Universalismo constructivo, de Torres García, la publicación, en 1944, de «Arturo», «revista de artes abstractas» y órgano de los nuevos creadores.

Se trató de la aparición del primer y único número de « Arturo», dirigida por Arden Quin, Edgar Bayley, Gyula Kosice y Rhod Rothfuss. Traía escritos teóricos de los cuatro, poemas de los tres primeros así como del chileno Vicente Huidobro y el brasileño Murilo Mendes. También reproducciones del uruguayo Joaquín Torres García (de quien incluía, además, un texto teórico y un poema), de su hijo Augusto Torres, del uruguayo Rothfuss, de la portuguesa María Elena Viera da Silva, de los argentinos Maldonado (autor de la tapa) y Lidy Prati (autora de las viñetas), de Piet Mondrian (muerto el 1 de febrero, en Nueva York) y Vassily Kandinsky (que murió en París, el 15 de diciembre).

Los animadores de «Arturo» vaticinaban que el arte geométrico sería el arte social por excelencia, porque despertaría en el hombre una conciencia más acorde con su espíritu de invención, de avidez por lo insólito y lo inesperado. Necesitaba el arte Argentino del embate de estos jóvenes (al salir «Arturo», Arden Quin, el mayor, acababa de cumplir 31 años, Bayley tenía 24 y Rothfuss estaba por cumplirlos. Buscaban inventar una realidad estética objetiva, por medio de elementos también objetivos. Se trataba de forjar un arte de hechos visuales puros, ajeno a toda intención metafísica, emotiva y, por cierto, realista-figurativa: un arte válido por sí y en sí, libre de ataduras, con un arsenal escaso, aunque de posibilidades ilimitadas: líneas rectas y curvas, triángulos, cuadriláteros, polígonos, elipses, círculos, más las combinaciones y modificaciones debidas a la interacción de estos elementos. El espacio dejaba de ser inerte para volverse dinámico: incidían el juego de las formas y las tensiones que ellas entablaban en la tela o en el ámbito del espacio.

En 1945, se presentó el Movimiento Arte Concreto --Invención, futuro Grupo Madí, aunque fuera del circuito de galerías y centros culturales: en la casa del brillante y sensible psicoanalista estudioso de Lautréamont, Enrique Pichón Rivière. También expusieron sus obras en el estudio de Grete Stern, la gran fotógrafa alemana que había estudiado en el Bauhaus y llegó a la Argentina en 1936.

A fines de 1945, Maldonado (1922), Raúl Lozza (1911), Hlito (1923-93), Bayley (1919-90, acaso el más grande poeta de su generación), Pratti (1921), los escultores Girola (1923-94), Enio Iommi (1926) y otros, constituyeron la Asociación de Arte Concreto - Invención,que ofreció cuatro exposiciones a lo largo de 1946 y expidió su -entonces obligatorio-Manifiesto, además de publicar un periódico que se agotó, siempre en 1946, al segundo número. También ese año, el grupo de Arden Quin, Kosice y Rothfuss adoptaron la denominación de Movimiento Madí, que realizó tres exhibiciones públicas y lanzó su Manifiesto.

«Más allá de los movimientos o agrupaciones, hay solamente artistas en torno a un programa, cuyas obras no son equivalentes sino una suma de individualidades. Tal es el caso de Arden Quin quien constituye una fuerte individualidad que viene produciendo hace más de sesenta años una obra original, fruto de sus intuiciones en el diálogo con el plano y las formas geométricas», sostiene el crítico Raúl Santana en el catálogo.

En 1948, Arden Quin llevó el madismo a París y lo presentó en el IV Salón Realités Nouvelles. También en Francia, en 1951, junto con Volf Roitman creó el Centro de Estudiose Investigaciones madistas.Impulsó y proyectó el movimiento internacionalmente. En 1992, Arden Quin crea la Asociación Internacional MADI con sede en París y participa en la muestra circulante «Artistas latinoamericanos del siglo XX», organizada por el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

En 1996 participó en «50 años de Arte Madí» en Zaragoza,que organizó el artista César López Osornio, hoy director del Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano de La Plata (MACLA).

En esa institución, en 2000, su director, presentó una muestra antológica madista en La Plata. En ella no solo catapultó la creatividad de Arden Quin sino que, materializó su influencia en un grupo importante de artistas europeos.

Dejá tu comentario