9 de octubre 2007 - 00:00
Polémico: en Brasil se aplauden escenas de tortura policial
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Imagen de «Tropa de elite»: la sociedad brasileña asiste al
insólito caso de que, por primera vez, las escenas de tortura
policial no son repudiadas sino aplaudidas.
Las copias piratas eran vendidas en las calles por vendedores ambulantes de todas las ciudades de Brasil a 2,5 dólares, en DVD. «Es la película que más vendimos desde agosto. Nadie quiere quedarse afuera. La compran desde obreros hasta empresarios. Todos los días nos quedamos sin copias», dijo uno de esos vendedores ambulantes, en el centro financiero de San Pablo, a la agencia ANSA.
«Sospechamos que la empresa que hizo los subtítulos comenzó a hacer copias y ahí se diseminó por todo Brasil. Estimamos que fueron vendidas un millón de copias», denunció el director Padilha. En setiembre «Tropa de elite» fue exhibida al público en la ciudad paulista de Jundaí durante dos días, con el objetivo de competir para ser la representante brasileña al Oscar.
Exhibida durante el Festival de Cine de Río de Janeiro, según comentaron los editores de la sección cultural del diario O Globo, decenas de personas festejaban las ejecuciones de la tropa de elite BOPE en las favelas. Hubo un comentarista que acusó al director de «fascista» por supuestamente haber reflejado como algo positivo las ejecuciones y torturas a narcotraficantes.
«Acusar a Padilha de estar a favor de lo que hace la policía en la película es como decir que Francis Ford Coppola está de acuerdo con la mafia por haber filmado El Padrino», escribió Artur Xexeó, subeditor del suplemento cultural de «O Globo». «Tropa de elite» es una historia de ficción basada en un libro documental escrito por el capitán del BOPE y abogado Rodrigo Pimentel, principal narrador del documental «Una guerra particular», de Joao Moreira Salles.
El guión fue escrito por Padilha y por Braulio Mantovani (el mismo de «Ciudad de Dios») y allí se recrea una historia ficticia ambientada en 1997, durante los preparativos de seguridad del viaje a una favela de Rio de Janeiro del Papa Juan Pablo II.
El capitán Nascimento (Wagner Moura), del BOPE, es el principal eje de la película: su vida está dedicada a combatir el narcotráfico y a la Policía Militar de Rio de Janeiro, a la que considera corrupta e incorregible, pero a la vez tiene una vida familiar ausente que le reclama su esposa, madre de su recién nacido hijo.
Escenas de violencia y de torturas son mostradas como parte del accionar de la Tropa de Elite de la Policía Militar de Rio de Janeiro y también quienes son los consumidores que alimentan el tráfico, es decir, la clase media. Las ONG no salen ilesas de la crítica del film: muestran que una de estas entidades instalada en la favela forma parte de la campaña del político regional de turno y es sumisa a los designios del narcotraficante, también de turno.


