El Banco Central (BCRA) volvió a acelerar las compras de dólares este martes 20 de octubre, en una jornada en la que la mayor oferta de divisas permitió recuperar el ritmo de intervención oficial, pese a que la demanda de cobertura continuó activa. La autoridad monetaria adquirió u$s103 millones, frente a los apenas u$s18 millones del lunes, y elevó a u$s1.103 millones el saldo positivo acumulado en octubre.
El BCRA volvió a acelerar las compras de dólares y las reservas se sostuvieron sobre los u$s50.000 millones
El Central adquirió u$s103 millones y elevó a u$s1.103 millones el saldo positivo de octubre, mientras las reservas recuperaron terreno. Sucedió en una jornada marcada por una oferta de divisas firme.
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El BCRA aceleró las compras de dólares y las reservas volvieron a subir, mientras la mayor oferta de divisas permitió contener la cotización del mayorista.
La diferencia entre ambas ruedas se explica por el comportamiento del mercado cambiario. Mientras que el lunes la recuperación de la demanda había absorbido buena parte de los dólares disponibles, este martes la oferta consiguió equilibrar nuevamente las operaciones. Así, sobre un volumen negociado de u$s673,2 millones, el BCRA pudo adquirir alrededor del 15%, cinco veces la proporción registrada el día anterior, sin que el mayorista experimentara una nueva suba significativa.
La recuperación también permitió consolidar el cambio de ritmo respecto de los meses anteriores. Con un promedio diario de compras de u$s83 millones, octubre se mantiene muy por encima de los u$s22 millones de septiembre y los u$s38 millones de agosto, cuando la absorción de divisas había perdido intensidad. De esta manera, el Central extendió a 16 ruedas consecutivas su racha compradora y elevó a u$s15.671 millones las adquisiciones acumuladas en lo que va del año.
Las reservas internacionales brutas aumentaron u$s49 millones y cerraron en u$s50.201 millones, después del retroceso registrado el lunes.
En esta oportunidad, el contexto externo ofreció un aporte favorable por el lado de las divisas. De esta forma, el dólar global retrocedió 0,25%, mientras que el euro y la libra se apreciaron 0,21% y 0,56%, respectivamente. También ganaron terreno el yuan (0,04%) y el yen (0,18%), lo que favoreció la valuación en dólares de las tenencias denominadas en esas monedas. En contraste, el oro registró una baja marginal de 0,01%, aunque sin un impacto significativo identificado en la planilla.
El dólar mayorista se estabilizó mientras las tasas en pesos retrocedieron
Después de la suba de $6,50 registrada el lunes, el dólar mayorista apenas avanzó $0,50 y cerró en $1.525, en una jornada en la que la recuperación de la oferta logró equilibrar la demanda de cobertura. Así, el mercado moderó la presión compradora que había dominado el comienzo de la semana, pese a operar con un volumen relativamente elevado.
Durante la mañana, la cotización alcanzó un máximo de $1.526, impulsada por una mayor demanda de divisas. Sin embargo, el ingreso de oferta permitió corregir ese avance hasta un mínimo de $1.523,50, antes de que una recuperación moderada de los pedidos de compra acomodara el cierre en $1.525.
Con operaciones por u$s673,2 millones en contado y u$s690 millones en futuros, el mayorista acumuló una suba de $7 en las primeras dos ruedas de la semana. No obstante, permaneció a 21,68% del techo de la banda cambiaria, ubicado en $1.879,97.
Las cotizaciones alternativas también registraron avances, aunque de distinta magnitud. El MEP subió 0,20%, hasta $1.544,44, mientras que el contado con liquidación aumentó 0,70%, a $1.612,99. Por su parte, el blue avanzó 0,64% y cerró en $1.570, con una brecha de 2,95% respecto del mayorista.
En contraste, los futuros terminaron prácticamente sin variaciones, con bajas de 0,03% para octubre y noviembre y movimientos mixtos en los vencimientos posteriores. Las tasas implícitas quedaron en 2,12% mensual para octubre y 1,70% para noviembre, lo que mostró expectativas de depreciación contenidas pese a la recuperación reciente del contado.
A su vez, las tasas de interés en pesos volvieron a retroceder. La TAMAR bajó de 24,63% a 24%, mientras que la BADLAR cayó de 23,63% a 22,06%. Aunque esa reducción moderó el atractivo relativo de las colocaciones en moneda local, los rendimientos continuaron por encima de la depreciación implícita en los futuros de corto plazo, una diferencia que puede contribuir a contener la demanda de cobertura.
Qué implica la mayor absorción de dólares para las próximas semanas
La evolución de las últimas dos ruedas mostró cómo el equilibrio entre oferta y demanda determina tanto las compras del BCRA como el comportamiento del tipo de cambio. Mientras el lunes la recuperación de la demanda redujo las adquisiciones oficiales y provocó una suba del mayorista, este martes el ingreso de divisas permitió elevar la intervención sin que la cotización volviera a acelerarse.
La mejora sugiere que todavía existe capacidad para absorber dólares en el mercado, aunque el excedente disponible depende de la continuidad de los ingresos y de la demanda privada. Para los próximos meses, las exportaciones energéticas, la actividad agropecuaria y las colocaciones de deuda corporativa y provincial podrían sostener la oferta. Según estimaciones oficiales, todavía quedan alrededor de u$s4.600 millones por liquidar, aunque esos recursos no necesariamente se convertirán íntegramente en compras del Central.
Del lado de la demanda, las importaciones, los giros de dividendos, la formación de activos externos y las necesidades financieras del Tesoro competirán por esos dólares. A su vez, los vencimientos de contratos de futuros hacia fines de octubre podrían incrementar las operaciones de cobertura y modificar temporalmente la dinámica cambiaria.
En este escenario, la evolución de las tasas en pesos será otra variable para seguir durante las próximas ruedas. La baja de la TAMAR y la BADLAR redujo los rendimientos de las colocaciones en moneda local, aunque todavía se mantienen por encima de las tasas de depreciación implícitas en los futuros. Mientras ese diferencial continúe siendo favorable, podría moderar la demanda de dólares, pero una reducción adicional de las tasas o un aumento de las expectativas de devaluación estrecharía ese margen.
Por otra parte, el aumento de las compras oficiales tampoco garantiza una mejora equivalente de las reservas brutas, cuya evolución seguirá condicionada por pagos externos, movimientos del Tesoro y cambios en la valuación internacional de los activos.
De cara al cierre de octubre, el desafío será sostener un ritmo elevado de compras mientras la demanda privada se adapta a los próximos vencimientos y a la evolución de los rendimientos en pesos. La estabilidad cambiaria de este martes mostró que la oferta todavía puede absorber esa presión, aunque su continuidad dependerá de los flujos de divisas y de las expectativas del mercado.
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