En ese sentido, Tomás Sisto Bourel, research analyst de Fortress Capital, señaló que septiembre marcó un cambio de tendencia después de varios años de compresión de tasas, cuando la suba del riesgo país provocó pérdidas en buena parte de los bonos corporativos. Frente a este escenario, explicó que “preferimos mantener una postura más defensiva y priorizar ONs de corta duration, especialmente en compañías vinculadas a energía y gas”.
Para los perfiles conservadores, Sisto Bourel destacó la ON de Central Puerto con vencimiento en 2029 (NPCCO), que ofrece una TIR del 5,94% anual en dólares. La compañía se dedica principalmente a la generación de electricidad, por lo que permite incorporar exposición al sector energético mediante un instrumento de vencimiento relativamente cercano.
En cambio, para inversores con mayor tolerancia al riesgo, Fortress Capital prefiere “ceder algo de calidad crediticia pero mantener duration corta, antes que extender plazo en ONs de primera línea que hoy ofrecen tasas poco atractivas”. Dentro de esa estrategia, destacó las ON de EDEMSA (OZC3O), distribuidora de electricidad de Mendoza, con vencimiento en 2027 y una TIR del 7,52%, y las de Mirgor (MIC4O), grupo industrial vinculado a la electrónica y la industria automotriz, que ofrecen un 8,65% anual en dólares. Esta última emisión vence antes de las elecciones nacionales, lo que permite recuperar el capital antes de una etapa de potencial mayor volatilidad.
Si bien ninguna de estas alternativas está exenta de riesgo, Sisto Bourel consideró que actualmente presentan “una relación riesgo-beneficio favorable frente a otras opciones del mercado corporativo en dólares”, especialmente por la posibilidad de capturar rendimientos más elevados sin extender excesivamente los plazos de inversión.
Por su parte, el equipo de Advisory de Puente también encuentra oportunidades en la deuda corporativa después de la reciente corrección, incluso entre emisores con fundamentos crediticios sólidos. “Para los inversores que mantienen exposición a activos argentinos, consideramos que la renta fija corporativa en dólares continúa ofreciendo oportunidades atractivas, aunque resulta importante mantener un enfoque selectivo”, señalaron desde la firma.
En particular, Puente prioriza las compañías vinculadas a la producción y exportación de petróleo y gas, favorecidas por las perspectivas de crecimiento de la actividad y las inversiones destinadas a ampliar la infraestructura de transporte y exportación. Según explicó el equipo de Advisory, “las perspectivas de crecimiento de la producción, junto con las inversiones destinadas a ampliar la capacidad de transporte y exportación, constituyen factores favorables para el sector”.
A partir de ese panorama, la firma recomienda concentrarse en emisores con “balances sólidos, capacidad de generación de caja y un buen historial de cumplimiento de sus obligaciones”, buscando una relación adecuada entre rendimiento, calidad crediticia y plazo. Además, destaca que la deuda corporativa ha mostrado una menor volatilidad relativa frente a los bonos soberanos argentinos, por lo que constituye una alternativa para mantener exposición al país sin depender exclusivamente de la evolución de los títulos públicos.
En línea con esas preferencias, desde Balanz destacan las ON de Tecpetrol 2030 (TTCDO), compañía dedicada a la exploración y producción de hidrocarburos, y Vista 2033 (VSCVO), petrolera con operaciones concentradas en Vaca Muerta. Ambas ofrecen rendimientos del 6,11% y 6,82% anual en dólares, respectivamente. Para perfiles más agresivos, también identifica oportunidades en CGC 2030 (CP38O), MSU Energy 2030 (RUCDO) y MSU Green 2036 (EAC4O), con tasas de entre 9,07% y 10,11%, aunque con mayores riesgos asociados al endeudamiento y la capacidad de repago de las compañías.
De esta manera, aunque las fuentes difieren sobre los plazos y niveles de riesgo, las recomendaciones convergen en las ON argentinas en dólares, con predominio de las empresas de energía, petróleo y gas.
Cómo armar una cartera para cobrar renta en dólares todos los meses
A partir de las recomendaciones de los analistas, una alternativa consiste en distribuir el capital en partes iguales entre seis Obligaciones Negociables cuyos pagos semestrales se complementen entre sí. De esta manera, la cartera puede generar un cobro de intereses cada mes, aunque el monto no será idéntico en todos los períodos porque dependerá del cupón, la cantidad de títulos y la estructura de amortización de cada emisión.
A continuación, una cartera de ejemplo con su respectiva distribución de flujos de renta y amortización, tomando como referencia 1.000 nominales de cada instrumento. Cabe aclarar que la TIR (el rendimiento efectivo de cada inversión) supone mantener los instrumentos hasta su vencimiento y contempla los flujos de intereses y capital, por lo que no equivale al monto de renta efectivamente cobrado en cada período.
Para cubrir enero y julio, la selección incorpora la ON de Telecom Argentina con vencimiento en enero de 2036 (TLCTO), que ofrece una TIR del 7,86% anual en dólares. La compañía opera en los segmentos de telefonía, internet y televisión, por lo que permite sumar una actividad distinta dentro de una cartera concentrada principalmente en el sector energético.
En febrero y agosto, en tanto, los pagos corresponden a la ON de Capex con vencimiento el 25 de agosto de 2028 (CAC5O), que presenta una TIR del 5,17% anual en dólares. La empresa participa en la generación de electricidad y en la producción de petróleo y gas, aunque su bono también amortiza capital de forma semestral. Por ese motivo, una parte de los fondos recibidos durante esos meses corresponde a la devolución de capital y no solamente al pago de intereses.
Para marzo y septiembre, la cartera incluye la ON de YPF con vencimiento en septiembre de 2031 (YMCXO), que ofrece una TIR del 6,57% anual en dólares. La petrolera integrada participa en la exploración, producción, refinación y comercialización de hidrocarburos, por lo que permite mantener exposición a una de las principales compañías del sector energético argentino.
A su vez, los flujos de abril y octubre quedan cubiertos por la ON de Edenor con vencimiento en abril de 2033 (DNCAO). La distribuidora eléctrica presenta una TIR del 10,66% anual en dólares, el rendimiento más elevado de los seis instrumentos seleccionados. Sin embargo, esa tasa también implica una mayor exposición al riesgo crediticio de la compañía y a las condiciones del negocio regulado.
Para mayo y noviembre, la estrategia selecciona la ON de Compañía General de Combustibles con vencimiento en noviembre de 2030 (CP38O), que ofrece una TIR del 9,74% anual en dólares. CGC desarrolla actividades de exploración y producción de petróleo y gas, mientras que su bono aporta uno de los mayores rendimientos de la cartera, aunque con un riesgo crediticio superior al de algunas emisiones de primera línea.
Finalmente, los cobros de junio y diciembre provienen de la ON de Vista Energy con vencimiento en junio de 2033 (VSCVO), cuya TIR alcanza el 6,82% anual en dólares. La petrolera concentra su actividad en la producción de hidrocarburos, con participación en Vaca Muerta, y también figura entre los emisores destacados por los analistas debido a sus perspectivas de crecimiento y generación de caja.
Con una distribución equivalente entre las seis posiciones, el promedio simple de sus TIR alcanza el 7,80% anual en dólares. Sin embargo, este indicador no representa necesariamente el rendimiento efectivo de la cartera, que dependerá de los precios de compra, las ponderaciones y los flujos de capital e intereses de cada instrumento.
Además, el esquema no permanece sin cambios hasta el vencimiento de todos los títulos, ya que CAC5O es la primera emisión que finaliza, el 25 de agosto de 2028. A partir de ese momento, será necesario reinvertir el capital recuperado en otra ON que pague en febrero y agosto para conservar la distribución mensual de cobros durante el resto del período.