Al punto de que, en medio de la crisis que disparó la inseguridad, se convocó a la SIDE para que aportara a las investigaciones. Por citar dos ejemplos, tanto en el caso Blumberg -por lo trágico, con una impactante secuela social y políticacomo en el caso Nine -el último de la sagaintervinieron agentes de ese organismo.
La reacción del gobierno fue reconfeccionar una oficina que se encargue de la inteligencia criminal. Hasta diciembre pasado, esa función recaía en la Dirección de Coordinación y Análisis para la Prevención del Delito, que contaba con poco más de 20 integrantes.
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