El juicio a Silvia Luna, la mujer acusada de haber asesinado de un mazazo a su compañera de trabajo Carola Bruzzoni, aparentemente por la difusión de un video íntimo suyo, culminó con una etapa testimonial con la declaración de dos peritos y un médico.
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"Un solo golpe que recibió la víctima es suficiente para causarle la muerte", señaló el perito legista Raúl Benavente. El perito presentó al tribunal los resultados de la autopsia de Bruzzoni (40 años) que tuvo a su cargo.
Benavente describió que "el traumatismo de cráneo que había sufrido la víctima es de tal magnitud que produce una lesión primaria sobre la región fronto-parietal izquierda, y secundariamente se produce un contragolpe sobre el parietal derecho".
Durante la jornada estaba previsto que declaren unos 11 testigos, aunque sólo lo hicieron tres de ellos y del resto se incorporaron las declaraciones por lectura, las cuales efectuaron en la etapa de instrucción de la causa.
Así lo dispusieron los jueces los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Mercedes, Alejandro Caride, Eduardo Costa y Ricardo Marfía.
Por falta de luz en el edificio de Tribunales de la ciudad, el juicio se mudó a una sala del Colegio de Abogados de Mercedes, ubicado en el cruce de las calles 26 y 31. También declaró otro perito de parte y el médico que atendió a Bruzzoni en el hospital de General Las Heras, quienes coincidieron con Benavente en referencia a la posición en que fue golpeada la víctima.
Al respecto, el abogado Cristian Pérez Solís, representante de la familia Bruzzoni y del viudo Ricardo Robledo, opinó que "fue altamente positivo porque los testigos indicaron que Carola fue atacada de espaldas".
La estrategia de la defensa de Luna es argumentar que cometió el crimen el 17 de abril de 2010 en el restaurante Matute, de Las Heras, porque se sintió acorralada al ser extorsionada por su amiga. En tanto, los patrocinantes de la familia de la víctima intentarán demostrar que la autora del hecho actuó con premeditación y alevosía.
Lo cierto es que en la tarde de esa jornada Luna se presentó el restaurante, tomó una maza con cabeza metálica, utilizada para hacer milanesas, y le efectuó un golpe en la cabeza a Bruzzoni, quien murió luego de agonizar varios días en el hospital local. Luna se iba a casar con Juan Burgueño.
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