ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

9 de febrero 2005 - 00:00

Juan Pablo II no pudo presidir imposición de cenizas

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El Papa, de 84 años, ha sido mucho más consciente de su propia mortalidad que muchos de los católicos de todo el mundo, algunos de los cuales acudieron a la iglesia este miércoles para que les ungieran con ceniza en señal de penitencia y humildad.

Para los cristianos, el Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma, 40 días de ayuno y reflexión que preparan la Semana Santa.

"Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás" es la frase que enuncia el sacerdote mientras mancha de ceniza la frente del creyente.

El Vaticano dijo que el Papa recibiría la ceniza durante la misa diaria que se celebra en su habitación del hospital Gemelli de Roma, seguramente de manos de su secretario, el arzobispo Stanislaw Dziwisz.

En la Basílica de San Pedro, el ambiente fue a la vez majestuoso y extraño al celebrarse el servicio sin el Papa.

En su lugar, el cardenal norteamericano James Stafford ungió de ceniza las frentes de sus compañeros de la Iglesia Católica, los cardenales vestidos de rojo y los obispos de carmesí.

Juan Pablo II, en el vigésimoséptimo año de su papado, lleva en el hospital desde el 1 de febrero, cuando fue ingresado de urgencia por problemas respiratorios causados por la gripe.

También sufre de la enfermedad de Parkinson y artritis grave.

Durante el servicio, se leyó una oración especial: "Padre sumamente bondadoso, escucha nuestra oración y concede salud y consuelo a nuestro amado Papa, Juan Pablo, para que pueda continuar su ministerio pastoral por el bien de la Iglesia y toda la humanidad".

La estancia del Papa en el hospital se ha extendido más allá de la semana prevista en un principio. El próximo informe médico se espera para el jueves.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias